martes, 22 de marzo de 2011

¿Libertad...? ¿Democracia representativa...? ¡Ja!

Vamos a pasar por alto que en la próspera Alemania hay un índice  de pobreza del 11 por ciento o que en Inglaterra éste es del 14 o que en los Estados unidos del 12. Ni vamos a mirar el 18,9% de España, superior a países como Bielorrusia, Portugal, Marruecos y Siria que, a pesar de lo que nos dicen y con los datos en las manos los niveles de pobreza están por debajo de los de España, pues en el caso de Marruecos éste es del 15% y en el de Siria del 11,9%. Eso sí, España tiene una renta per cápita mucho más alta que estos países, pero el índice de personas que padecen los sufrimientos de la precariedad es mucho mayor que el de esos países a los que tanto criticamos, no sé muy bien todavía en base a qué.
En estos momentos se está agrediendo militarmente a un país, con el supuesto pretexto de los derechos humanos y la libertad, donde producto de la venta del petróleo, se repartía entre todos los ciudadanos nativos y cualquiera de ellos tiene un nivel más alto de vida de lo que lo pueda tener cualquier inglés o portugués medio. Si en ese país, Libia, la clase dominante se quedaba con mucho, es cierto, pero también es cierto que se repartía la mayor parte del producto de la venta del petróleo en el bienestar de toda la ciudadanía.
Lo que pasa es que en Libia hay mucho y en abundancia y ha dado para demasiadas cosas, entre otras para que la tribu de Gadafi pudiera jugar al monopoly de los capitales en todo el planeta y puede que sea esto lo que tanto incomoda al grupo de países que quieren ser los directores de la humanidad. Pero eso de las libertades y de los derechos humanos es una comedia que nadie se cree y, si no, que lo pregunten a los inocentes que están presos en Guantánamo, y no digo, ni mucho menos, que todos los que están allí lo sean.
Se nos dice que se va a ayudar al pueblo libio, y ahí es que se me cae la cara de vergüenza, porque cualquiera sabe que el pueblo libio en su mayoría está con el régimen de Gadafi y que lo que se va a intentar es meter en el poder a un minúsculo grupo disidente que se quiere convertir en élite dominante a modo de los países occidentales, siempre y cuando, estos sean obedientes a los intereses de los grandes grupos económicos que son los que dirigen dichos  países y claro, esos beneficios del petróleo que hoy tanto se critica que van a parar a los bolsillos de Gadafi, pasaran a engordar las cuentas de las grandes compañías francesas, inglesas y restantes y lo que quede, que será poco, será para esa élite gobernante y el pueblo que ahora goza de cierto bienestar verá como esa libertad que hoy le vende occidente se traduce en pura miseria para un alto porcentaje de población.
Verán como esa libertad que les venden se queda en que unos grupos mediáticos controlan el país y les dicen lo que deben o no deben hacer y pensar y que su única y raquítica libertad es acudir cada cierto tiempo a unas urnas a poner en el poder a unos políticos corruptos que al final harán lo que hacían los anteriores: Robar todo lo que puedan, que para eso tienen impunidad y obedecer fielmente el mandato de quienes les pagan, que siempre son los poderes económicos mundiales. El pueblo no importa nada o casi tan poco como le importa a Gadafi y a su familia.
Esta es la libertad y la democracia representativa que dicen los que de ella se benefician que es el sistema menos malo de los conocidos y hasta eso es incierto, porque haberlos mejores, los ha  habido.
Y lo de representativa, pues es otro camelo, porque si representa algo es a los banqueros como Botín y similares y para nada a quienes les votan y mucho menos, al conjunto de la sociedad y, como prueba voy a poner la votación de ayer para aprobar la intervención militar en libia de las tropas españolas, en la que  el 99% de los “representantes” han votado a favor y algo menos del 1% lo ha hecho en contra, cuando al menos el 25% de la sociedad española se manifiesta en contra de la participación en esta guerra porque piensa que es una guerra de intereses y no de liberación, como se nos quiere vender.  ¿Dónde estaba la representación de este sector de la ciudadanía? Pues en ningún sitio, porque lo que se nos vende como libertad es solo la libertad para el abuso que los poderosos ejercen sobre los débiles y la democracia representativa, representa muchas cosas, pero para nada representa al conjunto de los ciudadanos.
Todo esto, sé que suena mal y que me traerá muchos enemistades, pero tengo poco que perder y veo muy necesario que cosas así se vayan diciendo cada vez con más fuerza, para que el mundo se dé cuenta que tiene que moverse y luchar por algo más libre, justo y “representativo”


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