viernes, 19 de agosto de 2011

El Papa, y el neo-capitalismo ultra liberal

¿Que está pasando en el mundo capitalista occidental? Se trata de algo muy complicado pero que en síntesis se convierte en algo muy simple: El sistema capitalista hace aguas por la  acentuación de sus contradicciones clásicas y entre ellas, la principal, la que podíamos decir que es la columna vertebral de su funcionamiento y que podíamos definir como relación consumo producción y beneficio.


Para no entrar en el entramado de esta relación, que llevaría horas, digamos que la facilidad de producción debida a la tecnología hace que el aparato productivo se desprenda de mano de obra y produzca más a menor coste dejando a potenciales consumidores sin el poder adquisitivo necesario para consumir lo que se produce, con lo que el aparato opta por prescindir de mano de obra y esto no hace sino incrementar la pobreza de los consumidores y, por tanto, frenar el consumo y el crecimiento económico con las nefastas consecuencias que podemos ver en la sociedad en estos precisos momentos en los que los ciudadanos, no solo han tenido que reducir su consumo habitual sino que, además, no han podido hacer frente a los pagos de productos financieros que habían adquirido y esto provoca directamente una crisis por impago en los sectores financieros.



Como los sectores financieros son el sostén de los estados, estos, que al fin y al cabo están puestos por ellos,  se apresuran  a socorrerles avalando todos los activos corruptos (impagos) de las entidades financieras, a lo que están obligados además porque la caída del sistema financiero de un país supondría en sí la quiebra del estado. Pero esto hace que los países, que normalmente gastan más de lo que tienen en gaitas, burocracias y enchufismos, se tengan que endeudar mucho más y aquí es donde entra en juego todo el sistema de inversión internacional con sus agencias de calificación incluidas para decir a los estados: "Muy bien, yo le presto, pero a cambio, usted me tiene que dar garantías de que voy a cobrar; a más garantías, memos interés; a menos garantías, mas interés, porque yo no pienso reducir ni un céntimo mi beneficio, al contrario lo incrementaré si puedo que para eso soy un prestamista usurero".
Estas garantías son los recortes que estamos viendo, destinadas a reducir el déficit que, por otro lado impiden cualquier inversión en incentivar el empleo o el crecimiento económico. Los países se estancan, se reducen las previsiones de crecimiento y la recesión es un fantasma que se sienta con nosotros a la mesa a la que, por otra parte, cada vez tenemos menos que llevar, por lo que el descontento social aumenta gradualmente in crescendo.
Ese es el callejón sin salida en el que nos encontramos: La ciudadanía descontenta porque no encuentra salida a su realidad cotidiana; la industria y el comercio al borde del precipicio porque el ciudadano no consume y los estados al borde de la quiebra porque los poderes financieros mantienen su nivel de beneficios aumentando el interés sobre la deuda estatal. Al costar mucho mas cara la financiación de los estados, estos, se ven aún más imposibilitados para liberar fondos destinados a la activación de la economía, lo que provoca que el eje producción consumo emprenda una vertiginosa espiral descendente. Aumenta el número de pobres  y la sociedad en su conjunto se empobrece más y más a medida que pasa el tiempo sin que se vea una solución a la situación a corto, medio ni largo plazo. Lo único que se atisba es la debacle.
El capitalismo y la milagrosa, loada y maravillosa democracia burguesa como sistema están agotados. Han creado una situación de la que no saben ni pueden salir y, cuando  el único referente válido para salir del pozo se descarta de antemano, la que les queda es querer reinventarse redundando y acentuando los males que nos han conducido al atolladero actual: "No, no. Si la democracia es el mejor de los sistemas, lo que pasa es que esta no es real y por eso ahora queremos implantar una Democracia Real Ya". Me aguanto la risa. "La culpa no es del capital, es de los políticos que no les ponen controles". risotada. Aquí tenemos, en todos esos movimientos que están surgiendo por todos lados y cuyos colores son el negro y amarillo, colores del capitalismo ultraliberal por si alguien no lo sabe, el intento del capitalismo por refundarse y reinventarse dando una apariencia de cambio al sistema pero conservando sus formas clásicas y avanzando hacia un cierto libertarismo capitalista que reincide en los métodos financieros y de producción actuales y conserva intacta la explotación del hombre por el hombre y la estructura social de clases y el orden actual intacto.
Señores, la democracia real o sin rey, si es representativa es un fracaso y, mientras que el sistema burgués liberal tenga representación no les va a permitir reforma alguna que afecte a sus intereses. Y, lo único que puede poner orden en el caos actual es el socialismo, y para implantar un sistema socialismo, el liberal-burgués tiene que desaparecer porque sencillamente son incompatibles. ¿Democracia? Sí, por supuesto: Pero democracia del pueblo participando en todas y cada una de las decisiones que le afecten a través de los órganos de participación democrática dentro de un sistema socialista.
Lo que pasa es que este sistema supone el fin del chollo para las clases dominantes en la actualidad y, claro, ante eso, ellos agotan todos los medios: Represiones policiales, drogas de bajo coste en las calles a mansalva y control mediático; pan y circo por un tubo, y la religión como recurso milenario para impedir el despertar de los pueblos a la lucha por un futuro más claro y prometedor.
En ese marco tenemos que ver la visita del Papa y el encuentro con jóvenes de todo el mundo que se está realizando en estos días en Madrid.
Porque las élites dirigentes del planeta saben muy bien que el pueblo y la sociedad necesitan creer en algo. Y si ese "algo" es el socialismo o cualquier tipo de causa que amenace su estatus ellos procurarán eliminarlo pero si ese algo es un inexistente o intangible como Dios, que a la vez es inmaterializable y además no representa ninguna amenaza para ellos; pues ellos, colaborarán con todas sus fuerzas a potenciar esa creencia.  Por pura conveniencia y sentido de la lógica.
En este sentido, nada mejor que la Iglesia católica que a lo largo de los siglos ha demostrado más que de sobra que es capaz de servir al mismísimo diablo si ello le permite y le asegura un alto grado de protagonismo e influencia, que ella se encarga de convertir en pingües beneficios económicos, en la sociedad.
Este y no otro, es el verdadero motivo de la visita papal a Madrid. Y si alguien tiene dudas, que vea como se empiezan a trabajar de forma global a las generaciones futuras del mundo global y para ello se convocan a jóvenes de las élites sociales de todo el mundo cristiano. En el fondo se trata de un adiestramiento para el control de las generaciones del futuro a nivel global. Una extensión del opio, que diría Carlos Marx.


Llama mi atención que alguien del movimiento 15M durante los enfrentamientos alrededor de la Puerta del Sol dijo sobre las JMJ: "Es más lo que nos une a ellos que lo que nos separa".
Desde luego que sí; es mucho más lo que os une que lo que os separa. No sabéis hasta que punto.


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