martes, 3 de abril de 2012

El poder financiero, burdos montajes




¿Somos tratados como ganado por el poder porque en realidad lo somos o porque nos comportamos como tales? Esta duda aparece en mi mente cuando contemplo la realidad cotidiana, que se produce a mi alrededor, y cuando veo como las masas siguen desesperadamente a unos líderes que les proporcionan más quebraderos de cabeza que bienestar,  hasta el punto de tragarse ciegamente todos los montajes que estos ponen en práctica para lograr sus fines, llegando al extremo de discutir acaloradamente en su defensa y sin hacerse la más mínima pregunta que ponga en duda la versión oficial impuesta por unos medios al servicio de un contubernio de poder que cada vez acogota y oprime más al ciudadano y al pueblo.



En Europa, los pueblos han dejado de tener influencia alguna sobre las decisiones de poder, entre otras razones, porque un ciudadano de granja, creado para satisfacer las necesidades del poder económico, no  desea contar para nada ni molestarse en intervenir en el desarrollo de la vida política de la Unión ni de su país, ni su pueblo o ciudad,  y prefiere que se lo den todo hecho y seguir en su pocilga consumiendo todo aquello que el entramado mediático le mentaliza que está de moda o es bueno para la salud. Una pocilga decorada lujosamente y según los gustos que unos personajes famosos a sueldo les inculcan a través de los medios del “corazón” a las amas y amos de casa, tan marujas unas como marujos los otros. Pocilga ostentosa y cambiante de verano e invierno; sol, nieve y playa con mercedes de lujo de por medio, caras joyas y vestido largo. Pero pocilga al fin y al cabo, porque lo que diferencia al hombre del ganado es la actitud frente a la vida y la capacidad y el carácter necesario para rebelarse y ser libre y no el lujo de la pocilga en la que  vive, en definitiva, como un cerdo que está siendo cebado para, más tarde o más temprano entregar los recursos y la vida a una medicina que se nos ofrece como un negocio o un lujo más a la que solo tiene derecho aquel ganado que ha sabido servir al sistema con una sumisión por la que se ha obtenido la recompensa de una pocilga privilegiada y una atención sanitaria que vaciará tu cuenta a medida que te prolonga la vida durante unos años de sufrimiento y dolor. Para el resto, los no privilegiados, quedan los hospitales públicos en los que tu vida acabara de forma más rápida, pero aullando como un perro en una agonía de dolor indescriptible porque la morfina que atenúe su dolor entrará dentro del programa de recortes.


¿Que todo esto es muy duro y cruel por mi parte? ¿Que no gusta?  Yo, reflejo lo que veo y, en cuanto a lo de gustar…  No quiero ser en ningún caso un billete de 500 euros  o mil dólares, que gustan a todo el mundo, sino reflejar la realidad que veo a diario en toda su crudeza. Y lo que veo es que esa felicidad prefabricada de apariencia y lujo, que los poderes actuales nos han vendido como el premio a los privilegiados, no es felicidad ninguna; como la libertad que nos venden, encumbrada a la categoría de un dios por el que se invaden países y se bombardean ciudades, no es libertad, sino la más absoluta y humillante esclavitud jamás vivida por el hombre.
El obtuso cerebro apolillado del ciudadano que se cree esa ilusión de felicidad y libertad, vendida por los medios y adquirida en grandes almacenes, es propenso a pensar que quien escribe o dice cosas como las que estoy diciendo, es porque nunca ha gozado de la “opulencia” y la “libertad” de la que ellos gozan y actúa  por envidia o porque unos entes malignos y marxistas le han contagiado el cerebro…  Pero también puede tratarse de alguien que ha gozado de todo ello y se ha dado cuenta a tiempo de la trampa que suponía y ha escapado como el pez que logra romper la red y en vano trata de alertar a sus congéneres, aún sabiendo que nunca reaccionarán a sus advertencias.
Lo que verdaderamente me hace sentir mal de todo esto es que esos peces que se afanan en defender la red que les acabará capturando, son directamente culpables de la desgracia y el sufrimiento de otros, que sí quieren escapar y que, a veces, hasta saben cómo hacerlo.
La red es grande, está muy bien tejida y para colmo las aguas del lago han sido tratadas con sustancias que adormecen la mente de los peces destinados a caer en ella. Pero, aún así, tan solo bastaría un cambio de actitud. Un golpe de consciencia para darse cuenta del juego y tratar de romper el tejido. Sé que es difícil que esto se produzca pero nunca se debe perder la esperanza de que un día suceda.
Hace tiempo que vengo diciendo que el sistema financiero internacional (capitalismo) está pasando graves dificultades debido a que en su intento de expansión desmedida se ha ahogado en sus propias contradicciones y ha saturado el mercado llevando a la sociedad de consumo, que previamente había creado, al borde del precipicio por agotamiento propio de esa sociedad consumista y del sistema.
¿Significa esto que el capitalismo se había lanzado a una expansión desenfrenada sin prever que lo que está ocurriendo pasaría? Debemos pensar que no y que, conscientes de que inflando de forma artificial el valor de las cosas se llegaría a esta situación, los dirigentes del mundo y del sistema vigente habían diseñado un plan y que ese plan se está aplicando a nivel mundial en estos momentos. Pensar que todo esto les ha caído por sorpresa y que estaban desprevenidos sería demasiado torpe e ingenuo.
Parte de ese plan de regeneración son los movimientos encuadrados en la “primavera árabe”. Que no se producen de forma aleatoria y por un estallido espontaneo de los pueblos, sino que sabedores del enorme descontento de esos pueblos, debido al despotismo autoritario y cruel al que los líderes, consentidos e impuestos por ellos mismo, someten a sus pueblos; se interviene de forma directa para provocar las chispas suficientes para que el descontento existente en las masas prenda en forma de revueltas y que estas se extiendan por todos los países en los que se quiere alterar o cambiar el orden establecido.  Los resortes que se manejan son variados y múltiples, desde la acción mediática de las cadenas panárabes saudíes y qataríes hasta el uso de las redes sociales o el directo de la inteligencia interviniendo en los distintos países mediante la acción a pie de calle y el apoyo financiero y material a los movimientos disidentes.


Solo hay que ver la composición de los llamados “amigos de Siria o Libia” para ver que tras todo esto está el entramado petrodólar, es decir los países exportadores de petróleo y los compradores partidarios del dólar como moneda de cambio; que  en realidad componen el eje fundamental del capitalismo internacional  y el poder mundial financiero.


La actuación en estos países la hemos visto, algunos de una forma consciente y otros a través de la tergiversada y manipulada forma de los medios al servicio del entramado petrodólar como PRISA, NBC, Al-Jazeera, FOX o Al-Arabya. En realidad todas comparten idénticos objetivos aunque se nos manifiesten a veces como opuestas. Pero, ¿Qué pasa con Europa? Porque en los países árabes ya existe más o menos lo que el poder mundial quiere que sean los estados, esto es, poderes feudales obedientes y una especie de mezcla entre anarquía y poder autoritario dictatorial intocable en el que el ciudadano no tiene ningún derecho y el comercio impone las únicas normas de convivencia existentes. Pero en Europa, sobre todo en la “vieja Europa”,  los ciudadanos tienen derechos y organizaciones o asociaciones para la defensa de los mismos y esto es algo que va contra los planes que se quieren ejecutar.
La táctica elegida para Europa es, por tanto, diferente, porque para regenerar el capitalismo, es decir, hacer que el sistema sea de nuevo rentable, éste tiene que despojar al ciudadano de esos derechos y privilegios en pro de la rentabilidad de sus negocios y para que esto se haga con el menor trauma social posible, hay que producir un clima en el que el ciudadano vea amenazada la totalidad del estatus del que disfruta. O sea, hay que crear una crisis generalizada de enormes proporciones como la que, curiosamente, afecta a Europa y no a otro lugar del mundo con tanta crudeza como a ella y especialmente a España que es un país en el que. a pesar de ser capitalista, la clase obrera había logrado muchos derechos a base de luchas sindicales y sociales.
Aquí la táctica es hacer que los países se endeuden hasta un punto en el que no puedan hacer frente a sus pagos y necesiten ser rescatados como en su día lo fueron Grecia, Irlanda o Portugal, con lo que se ven obligados a ceder su soberanía al poder económico internacional y a obedecer en todo momento las órdenes  dictadas desde sus centros de poder.
Cuando los rescates de Grecia e Irlanda estaban en proyecto, desde estas páginas se advirtió que esto se extendería a Portugal y a España… Bien; Portugal ya ha sido rescatado y España está en puertas y para ello precisamente se está ampliando el fondo de rescate de la UE. El rescate a España es solo cuestión de tiempo porque la suerte ya está echada a pesar de las reformas de Mariano Rajoy.
Mariano Rajoy lo sabe y a pesar de ello sigue con el montaje. Y no es que yo venga a decir que sea un personaje inmoral que está vendido a poderes internacionales, es más, por una vez me voy a creer que quiere de buena fe librar a España de ser rescatada y que ésta conserve su soberanía política y financiera aplicando medidas como la reforma laboral y los recortes presupuestarios. Pero es que esto es imposible, por un sinfín de razones y la prueba es que cuando ha presentado en el congreso los presupuestos más austeros de la democracia española, las bolsas han caído y la prima de riesgo española se ha vuelto a disparar. ¿Esto que indica? Pues en principio, que estamos ante un plan diseñado que obliga al gobierno a eliminar toda medida encaminada a crear riqueza y que ante la perspectiva de la imposibilidad de aumentar los ingresos, los mercados, que han obligado a tomar esas medidas de austeridad, nos penalizan subiendo los intereses de la deuda para que nos veamos obligados a endeudarnos más y avocados a aceptar un rescate inminente que dejara el país a su merced.
¿Es esto culpa de Rajoy, que lleva tres meses o de Zapatero, que estuvo ocho años? No, en absoluto, pero lo que sí pudo hacer Zapatero y hoy puede hacer Rajoy es poner las cartas boca arriba y decir claramente lo que está pasando y la estafa de la que España y otros países de la Unión están siendo objeto.
¿Que esto implica tragarnos el discurso de “Zapatero tiene la culpa de todo”? Pues también es cierto. Pero de esa forma, al menos, Mariano quedaría para la Historia como un hombre honesto, cosa que José Luis ya no puede hacer.
Pero, aquí, lo primero que debemos hacer es repartir las culpas y nosotros como pueblo debemos de asumir las que nos tocan que no son pocas, por cierto, por no decir todas. Todas, al consentir la corrupción en todas las escalas y niveles de la vida social española como hemos estado haciendo y permitiendo que hicieran los dirigentes locales, regionales y nacionales, gestionando  a su antojo y endeudando el país hasta límites fuera de lo razonable sin supervisión alguna, por la simple razón de que esto nos favorecía o nos garantizaba una cierta opulencia, o una vida cómoda.
Si queremos que algo cambie tenemos que ser más activamente conscientes y no como el pueblo francés, que hoy por hoy es incapaz de distinguir un montaje de la inteligencia francesa de un verdadero atentado terrorista y para el que este montaje descarado basta para que un presidente al que todas las encuestas daban perdedor, de la noche a la mañana se convierta en el virtual ganador de las elecciones por la gestión de un montaje que con toda probabilidad ha sido idea suya o de alguno de sus asesores. y de la milagrosa resurrección del terrorismo islámico justo en el momento que él más lo necesita.
En España, sé que hay muchos españoles que tienen demasiado miedo a perder lo poco que tienen. Pero el primer paso consiste en perder ese miedo y el segundo es dotarnos del coraje necesario para ayudar a levantar el país y disponerse al trabajo y al sacrificio para construir un estado fuerte que garantice un futuro digno para la totalidad de los habitantes de los pueblos de España. Porque, no hay otra salida, aquí las soluciones son: Salida del euro, denuncia del tratado de la UE y salida de la misma y denuncia de la deuda y suspensión del pago así como de sus intereses por quedar demostrado que ha sido una estafa al pueblo español cometida por las entidades financieras con la complicidad de ciertos elementos internos. Si los poderes financieros internacionales quieren cobrar, que denuncien a los estafadores y a sus cómplices españoles al tribunal de La Haya, que les congelen sus bienes y sus cuentas  en paraísos fiscales y que los juzguen por estafa. Eso sí, después de que les juzguemos aquí, paguen sus penas y, suponiendo que aún después de ello sigan vivos.
Actualmente no hay más que estas dos salidas: Una, es quedarnos en el euro y la UE y hacer un gran sacrificio para perder todos nuestros derechos y la soberanía nacional que será entregada a los centros de poder financieros mundial. Otra, salir del euro y la UE y hacer un enorme sacrificio para salvar nuestros derechos, nuestra independencia y soberanía, para decidir y construir nuestro futuro en libertad.
El sacrificio en cualquier caso será descomunal, enorme, de proporciones inimaginables. La decisión es si lo hacemos para seguir siendo esclavos o para ser libres. Que nadie se haga ilusiones; vivir del cuento es algo que se está acabando, en ambos casos, habrá que trabajar y luchar mucho, sobre todo, trabajar hasta la extenuación. El tiempo de las cigarras, tal vez ya se ha terminado.


En Libia, todo es maravilloso. El que otrora fuera el país más próspero y avanzado de África, ahora está destruido y en toque de queda permanente debido a los enfrentamientos tribales. Claro que para extraer el petroleo, a los infames, hasta les va mejor así.



4 comentarios:

  1. Muy buen artículo, me parece una visión muy aproximada de la realidad. Un saludo y a escapar de la red!

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  2. Me ha gustado mucho este artículo. ¡Cuánta razón llevas! Soy de la opinión que deberíamos salir del €uro. Ahora las guerras por conquistar paises , son más modernas. Nos han llevado a una guerra económica sin comerlo , ni beberlo. Lo que me fastidia, es que los causantes estén bien posicionados a costa de estos fraudes.Ellos tienen sus casas pagadas y sus buenas cuentas en algún banco de la islas caimán. Nosotros tenemos que luchar por no perder lo poco que tenemos y amoldarnos a las nuevos recortes. En fín, ya me veo pasándo el cepillo en las iglesias, antes que ellas me lo pasen a mi

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  3. otro articulo que leo, otro articulo que me gusta y otro post de apoyo para ti.. gracias hermano!
    y un apunte peque, tu frase "hay que producir un clima en el que el ciudadano vea amenazada la totalidad del estatus del que disfruta" me ha recordado al libro de Naomi Klein "La doctrina del shock: el auge del capitalismo del desastre"... teorias con las que estoy totalmente de acuerdo: se están usando

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    1. Creo que la doctrina del sock es la que se está aplicando en estos momentos, aunque puede que en combinación con otras teorías maléficas de la ingenierían social moderna.
      Un saludo y gracia por leernos.

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