lunes, 16 de abril de 2012

Repsol, YPF y el triunfo del neoliberalismo


En algunos momentos cruciales, conviene reflexionar sobre el pasado y el presente, hacer balance de la situación, viendo los pasos que hemos dado en el pasado, nuestros actos y fijarnos hasta donde nos han traído y los resultados cosechados. Este tiempo en el que vivimos es uno de esos momentos.
En los años 70 del siglo pasado, algunos éramos niños y otros jóvenes o no tan jóvenes. Había una serie de TV de gran éxito que recordaba aquellos días y que el actual gobierno se cargó nada más entrar en un acto sintomático de sus raíces ideológicas e intenciones. Me refiero a la serie “Cuéntame”, lo aclaro, más que nada para aquellos que  sé que nos visitan de fuera de las fronteras de esta España de nuestros amores y desengaños.
Pero el caso es que en  aquellos años, niños, adolescentes, jóvenes y no tan jóvenes estábamos ilusionados en la construcción de un futuro mejor y diferente a lo que habíamos vivido hasta entonces que era una dictadura plutocrática en la que los débiles obedecían por la cuenta que les tenía y los poderosos y sus hijos de entregaban a la opulencia y los placeres y cuando alguien osaba levantar la cabeza se le amenazaba con la Guardia Civil y se le decía aquella mítica frase de, “usted no sabe con quién está hablando”.
Muchos, a pesar de ser niños o adolescentes empezamos a tomar consciencia de que aquello no debería ser así, que no era justo y que, por tanto,  había que cambiarlo y nos pusimos manos a la obra comprometiéndonos y enrolándonos en partidos y organizaciones de izquierdas para luchar contra el orden establecido. Las ideas socialistas y marxistas eran para muchos de nosotros una alternativa y una respuesta a la injusticia a la que la autarquía dictatorial tenía sometida a la sociedad española.
Entre manifestaciones diarias, el vuelo de Carrero Blanco, represiones, asesinatos policiales, fusilamientos y la bajada de pantalones del infame régimen franquista ante Marruecos, el franquismo daba sus últimos coletazos durante la primera mitad de la década hasta que un buen día (20 de noviembre de 1975) en aquel hospital, entonces llamado Ciudad Sanitaria de la Paz, el máximo líder de aquella barbarie regresiva y exterminadora que se llamó franquismo murió tras varios meses de intensos dolores y sufrimientos.
Su puesto lo ocupó un Joven Borbón que había sido elegido entre todos los borbones por el dictador para ser su sucesor y para ser coronado rey de España y dar continuidad a las bases del régimen por él establecidas, régimen que ya no era el fascismo instaurado tras la guerra civil española en los tiempos en los que Hitler reinaba en Europa, sino una autarquía burguesa en la que los poderes económicos que habían apoyado a Franco durante la guerra se habían constituido en una élite capitalista que sostenía al régimen y dominaba todos los aspectos de la vida social, económica y política del país.
La misión principal del rey que la élite franquista sentaba en el trono no era perpetuar una dictadura, que desde cualquier punto de vista había muerto con el dictador, sino mantener el dominio de la élite económica del franquismo, dándole una apariencia de democrática y moderna, acorde con las de los otros países capitalistas de las democracias burguesas y liberales del entorno.


Como hemos podido comprobar en los últimos 37 años, el rey elegido por la élite financiera franquista cumplió a la perfección su labor pues el dominio de dicha élite no solo se mantuvo sino que se agrandó expandiendo su poder e influencia, tanto en el ámbito nacional como a nivel internacional.
Pero, ¿Cuáles serían los instrumentos utilizados por el monarca impuesto y su entorno afín del antiguo régimen para controlar la situación, perpetuando el poder existente y al mismo tiempo provocar en el pueblo la sensación de que todo había cambiado? Es lo que vamos a tratar de dilucidar a continuación.
Muchos éramos los que estábamos ilusionados en el cambio y luchábamos por él desde diversos partidos de izquierdas, principalmente desde el Partido Comunista de España y desde el PSOE, unos como militantes activos y otros como simples simpatizantes comprometidos con un cambio verdadero  revolucionario.
Tanto en un partido como en otro, aquellos que queríamos un cambio verdadero; una revolución social para una independencia real,  la toma de poder por parte del pueblo y para nada contemplábamos la restauración de la monarquía, éramos mayoría. Pero los planes de las direcciones de estos partidos iban encaminados hacia otros objetivos, bien distintos y que, con la ayuda del poder financiero y del aparato mediático, acabarían consiguiendo.
La restauración borbónica empieza con el nombramiento de Adolfo Suarez (elemento al que hoy las fuerzas neoliberales les falta poco para elevar a la categoría de santo) y lo que se denominó “ley de reforma política” que fue aprobada en referéndum el 15 de diciembre de 1976 con el 94,2% de los votos, a pesar de la petición de abstención de todos los partidos de izquierda, que no se fiaban de las intenciones del nuevo gobierno de Suarez ni de la ley o de que el sector más reaccionario del franquismo pidiera el no. No se sabe si porque así lo quería o para legitimar al nuevo gobierno como garante de un cambio tan irreal como ficticio.
En realidad lo que se pone en marcha con esta “ley de reforma política” aprobada en el referéndum olvidado por tantos de 1976 y que en realidad es el más importante pues es el que abre la puerta, no es un cambio hacia un nuevo sistema social o político, sino la consolidación del dominio sobre la sociedad española de una élite burguesa que ya dominaba en la última época del franquismo, en cohabitación y connivencia con éste,  y que necesitaba legitimarse y adquirir la apariencia de democracia para ser aceptada por las otras democracias burguesas del resto del “mundo civilizado”, con Juan Carlos como rey, al modo de las monarquías parlamentarias burguesas y capitalistas del entorno y del tipo de la danesa noruega o británica.
En definitiva y escueta síntesis, lo que se pretende con la constitución burguesa, capitalista y monárquica que se aprueba en 1978 con el apoyo de la izquierda reformista y domesticada, (PCE, PSOEy otros) es la regresión al régimen existente antes de la proclamación de la Segunda República, durante el reinado de ese nefasto monarca que como casi todos ellos fue, Alfonso XIII, abuelo de nuestro actual rey cazador mata elefantes.
El engaño al pueblo español y la consolidación de la élite burguesa española que había apoyado y vivido en la opulencia (como en su día reconoció Mayor Oreja, que es uno de sus miembros y admiradores más fervientes) empieza en 1976 con la “ley de reforma política” y se consolida en 1978 con la aprobación en referéndum de la constitución monárquica. Pero, antes de ese momento de consolidación, los revolucionarios que queríamos para España un cambio sustancial y verdadero ya nos habíamos percatado del affaire, incluyendo a muchos militantes del PCE y del PSOE, partidos que pidieron el voto positivo en el referéndum y habían participado en la redacción de la carta. Los que pertenecían o militaban en esos partidos acataron la opinión mayoritaria  y los que no militábamos en ellos, entre los que por suerte o desgracia me cuento, unos pidieron el voto negativo, y otros, sencillamente, pedimos la abstención, siendo esta una decisión por la cual cada día que pasa me felicito más efusivamente, al no sentirme responsable del fiasco que a la larga ha resultado esta constitución vigente y la restauración de la monarquía en España.
Con la monarquía restaurada y tras consolidar el nuevo régimen con ese extraño intento de golpe de estado de 23 de febrero de 1981 (cuyos principales aspectos están todavía por aclarar)  y el posterior triunfo de los "socialistas" en las elecciones generales de aquel PSOE neoliberalizado de Felipe González, la obra política estaba consolidada y finiquitada y los líderes principales de la izquierda, Santiago Carrillo y Felipe González, empezaron a dedicarse a su principal objetivo que era destruir el PCE por parte de Carrillo, dado que un partido comunista no interesaba a los planes del capitalismo triunfante y en el caso de Felipe, a consolidar la hegemonía y el dominio del capitalismo neoliberal español y su expansión.
A los que todavía teníamos la osadía de decir que estábamos a favor de una transformación social hacia un socialismo verdadero como vía de apertura hacia cotas más altas de progreso y bienestar social, no se nos eliminó mediante el asesinato nocturno como se hiciera en Colombia y en tantos otros sitios, se nos tachó de obsoletas o utópicos retrasados y a quienes eran militantesse les condenó al rincón de los marginados dentro de esos dos grandes partidos históricos de la izquierda española, rincón  en el que todavía siguen mientras que sus principales líderes buscan fórmulas que hagan viable su connivencia con ese capitalismo que hoy hace aguas por todas partes. A los que no militábamos en ellos, sencillamente, se nos tildó de lunáticos y ni se nos tuvo en cuenta para nada. Total, el pueblo estaba encandilado por su luminosidad ficticia y no contábamos en absoluto… ¿Para qué iban a malgastar energías con nosotros?
La obra política de restauración de una monarquía parlamentaria destinada a establecer el control de las élites financieras y empresariales sobre España concluye, como hemos dicho con el triunfo "socialista" en las elecciones generales de 1982. Pero faltaba la consolidación del dominio de la economía y la liberalización del entramado financiero y productivo  por parte de las élite partidarias de una liberalización de la economía y la maniobra de reconversión de la economía española comienza cuando Felipe González empieza a desmontar el tejido industrial español con la famosa "reconversión industrial" que pone en la calle a miles de obreros del sector de la metalurgia y que acaba con el importante sector que hasta entonces fue este en España. Continúa con una serie de privatizaciones de las compañías más prestigiosas españolas que hasta entonces habian sido estatales como Iberia, Caja Postal.. . Liberalización y privatización que luego continuarían presidentes de un supuesto signo político pero idéntico economíco como Aznar, con privatizaciones como la de Telefónica, o Zapatero, con la fallida venta de Loterias, hasta llegar a nuestros días en que ya casi nada queda por privatizar, excepto una parrte de la sanidad que nadie quiere o de la educación que tampoco.
Aquí se ha vendido todo y lo que no se ha vendido se ha destruido. La privatización de Repsol, fue parte de esa neoliberalización o de la entrega de la economía española a la élite empresarial española. La misma élite franquista de pisos en Castellana, chalets en la Sierra y veraneo en San Sebastián.
Han pasado 34 años desde la aprobación de la constitución monárquica, algunos menos desde la consolidación del neoliberalismo en España traído por el líder de un partido que se decía socialista y las advertencias que en su día hicimos a los que materializaron dicho dominio, dejan de ser advertencias para convertirse en una sentencias que pesan en sus conciencias traicionadas como una losa cuyo peso se les hace cada vez más difícil soportar: “No se puede construir el futuro sobre el sufrimiento de la mayoría destinado a obtener el beneficio de unos pocos”. “Lo que hacéis es un engaño y una traición al pueblo y tarde o temprano caerá sobre vosotros”. “El crecimiento económico ficticio basado en el inflado artificial de valores, un día se derrumbará como castillo de naipes y os arrastrará en su caída junto con el sistema que implantáis”.
¿Qué pensamos que está pasando en el mundo? Porque ni los más expertos economistas tipo De Guindos, que han estudiado en las más excelsas y prestigiosas universidades del sistema lo saben y parecen titiriteros intentando convencer al universo de algo de lo que ni ellos mimos, están convencidos.
El humilde pescador de peces, que no de almas, que escribe estas torpes líneas no lo sabe tampoco. Pero sí puede ver cuáles son las consecuencias del desarrollo del neoliberalismo y del capitalismo salvaje y estas, corralito argentino, hambre en dos tercios de la población mundial, desastre financiero internacional, desastre inmobiliario en Estados Unidos y España… Seis millones de parados y millón y medio de familias en la más absoluta pobreza en España, destrucción del estado y del aparato industrial y productivo en Grecia y otros países en los que el pueblo había vivido medianamente bien… Etc. Etc. Etc., son consecuencia directa de las políticas neooliberales de crecimiento y expansión sin tener en cuenta para nada las necesidades de la población.
La restauración borbónica legitimada en la aprobación de la constitución (no lo pongo con mayúscula porque ni lo merece ni me da la gana) de 1978 y la consolidación del sistema neoliberal capitalista que comenzó con Felipe González y se consolida con José María Aznar con la privatización de las grandes compañías estatales españolas y su posterior expansión en Sudamérica, ha conseguido meter a España en un pozo del que solo se podrá salir cuando se derrumben las paredes de ese pozo y nos caigan a todos encima o salgamos escalando sobre ellas. Porque hay salidas, claro que las hay; nacionalización de la banca, socialización de las grandes empresas y de los grandes medios de producción, prohibición de todo tipo de especulación, recuperación de la agricultura española que se ha liquidado por mandato de la UE… Eliminación de todo elemento burocrático innecesario e intervención directa del estado en la planificación y desarrollo de la economía de la nación… Denuncia del tratado de la UE y de la deuda, suspensión inmediata del pago de la deuda y salida fulminante de la moneda única. Liberación de fondos estatales para la creación de empresas públicas destinadas a crear trabajo dando respuesta a las necesidades de la población española… Financiación a través del crédito estatal de las iniciativas privadas y colectivas destinadas a crear trabajo y a aumentar el progreso y la productividad del país. Trabajo, trabajo y trabajo, Medidas socialistas.
Pero estas medidas, que son semejantes a las que se empiezan a implantar en otros países donde triunfó el neoliberalismo y provocó una crisis espantosa y gracias a ellas están empezando a salir a flote, en España no pueden aplicarse porque nos debemos a una serie de compromisos y lazos que, hoy por hoy, parecen imposibles de romper.

 
¿Por qué no se pueden romper esos lazos? La respuesta es que sigue existiendo la élite financiera, empresarial, política y mediática, (no se olvide el papel de los diferentes medios neoliberales en la configuración de la sociedad actual y el fracaso al que hemos llegado) así como sus servidores guardianes de las fuerzas del orden y del ejército, que han vivido muy bien en las épocas de crecimiento y expansión del neoliberalismo y prefieren que dos tercios de la población viva en la precariedad, aunque sea la más absoluta, con tal de conservar sus privilegios. Privilegios que los actuales gobiernos tienen la obligación de defender porque se deben a ellos y son sus propios privilegios y en ese contexto tenemos que ver la reacción del gobierno ante la nacionalización de YPF por parte de las autoridades argentinas, que han decidido empezar a poner fin en en su país a ese sistema en el que las compañías y el capital privado multinacional lo controla todo . Porque al hacerlo, el gobierno defiende los intereses de los accionistas e inversores que le financian y le sostienen y a los que pertenece al mismo tiempo porque sus miembros participan de forma particular en sus negocios, adornando la pachanga con el matíz nacionalista de la defensa de España y sus intereses. Muchos de los inversores de Repsol no son ni españoles como sí lo son todos los que están en el paro en nuestro país y los componentes de las familias en diicultades, ¿Que ha hecho este gobierno en los cuatro meses y pico que lleva en el poder por ellos? Estrangularlos más con medidas que solo aumentarán la precariedad en la que viven. Porque, este gobierno, solo actuará con energía en la defensa de los grandes intereses financieros y de las élites que le sostienen y a las que pertenece. Que nadie se engañe.
Ese es el verdadero escollo que tenemos que salvar y las paredes reales del pozo que nos tiene prisioneros.
Creo que ante esta situación hay tres posibles alternativas: Seguir en el fondo del pozo hasta morir de precariedad y de hambre, esperar a que se derrumbe, nos caiga encima y nos mate o empezar a trepar derribando las piedras que forman el cerco y usarlas como base para salir a ras de suelo, derribarlo y taparlo para siempre.





7 comentarios:

  1. Un artículo excelente, muy bien elaborado y muy completo. Parece mentira como han cambiado algunos, muchos políticos desde la transición : Felipe Gonzalez (convertido en un burgués acomodado ) , Carrillo (en el pesebre común) , Solana (de pacifista a guerrero proatlantista) , etc. Lo recomiendo en google.

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  2. Hola, espartacus, yo pienso que no han cambiado y que siempre fueron eso. Son personajes de gran inteligencia que aprovecharon su momento. Desde mi punto de vista no hay nada de noble en ellos ni de ideológico, solo buscaron el progreso personal y económico. En cuanto a Felipe, lo único que el socialismo tiene que agradecerle es lo mismo que a Ben alí; el enorme rechazo que suscita en parte de las masas gracias a personajes como estos que nada tienen de socialistas.
    Gracias por tu opinión

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  3. Lástima ver tanta sapiencia desperdiciada por lo mismo
    de siempre,amigo, gentes como tu,capaz de captar la realidad
    por entre tanta niebla capitalista-elitista,debería poder ser
    aprovechada por quienes sin etiquetas artificiales queremos
    una sociedad justa.

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    1. El dinero-poder corrompen y nos catapultan a las élites. Tal vez sea esa la diferencia, algunos todavía podemos decir lo que pensamos porque estamos al margen de ellos.El futuro solo puede ser conquistado en la equidad si nos olvidamos de dejarlo en manos elitistas y nos decidimos a hacerlo nosotros.
      Gracias por tus elogios, no se merecen, y comentario. Gracias por participar.
      Un saludo.

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  4. Aquí nadie se llama Rubén, Fidelio, y tu comentario no se publica por insultante, grosero y porque no nos apetece.

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  5. Mercadona, subió los precios el día 17 viernes de agosto del 2012, y los subió entre un 5% y un 25%, los productos de alimentación. . . . Boaco a Mercadona.

    ESPAÑA en liquidación, por inutilidad del PP. y Marrano Rajoy. Se vende, o se regala.

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  6. Nemesio De Lara Guerrero ha actualizado su estado: "De todos los recortes que el gobierno del PP ha aplicado hasta ahora, de todas las medidas antisociales que se han adoptado, de todos los derechos básicos que se han pisoteado, a mí, personalmente, el que más dolor y desasosiego me produce, es el que, de un brutal hachazo, excluye del Sistema Nacional de Salud a un grupo de seres humanos que no han tenido la suerte que yo tengo de disponer de “papeles en regla”.Se me podrá tildar de demagogo –y no me importará, lo aseguro-, pero si mañana no salimos gritando contra tamaña aberración, si en los Centros de Salud y Hospitales no se saltan a la torera tal norma, si los cristianos que acudan a misa el domingo –a quienes respeto totalmente- no aprovechan el momento para rebelarse contra esta injusticia que puede hacer depender la vida de un hombre o de una mujer de un puto documento, es que vamos directos, y yo el primero, hacia el precipicio de la cosificación plena…"

    Sr. Nemesio de Lara: Vd. perdone compañero, pero esta enorme ruina, este enorme saqueo continuado de ESPAÑA, los únicos culpables es de Vd. los políticos, de hoy y del Aller, y no quiero mirar para ningún lado.
    Aeropuerto de Ciudad Real, para que; no hubiese sido mejer haber usado ese dinero, esos €, en mejorar los Hospitales, y las escuelas.
    Cuanta cabeza vana están ejerciendo de políticos inútilmente en ESPAÑA.
    50.000 Millones de €, de déficit, es lo que tienen el estado de España en la actualidad.
    250.000 Millones de €, se han fugado de España en lo que va de años, 2012, y el desangre continuado sigue, y seguirá, desgraciadamente; no para. Pobre España, en manos de estos politicucho de cabeza vana, mano ancha, y bolsillos grandes.
    Por este camino, hacia donde nos dirigimos mi General. Hacia el cementerio, pero si ataúd.
    Zaragoza, Álvarez de Castro 1808. Miguel-Ángel MAGA 45 ESPAÑA.
    Escríbelo, cuéntalo, diles a los demás todo lo que sepas del pasado, y del presente.
    Hazlo por ti, por los tuyos, por tus amigos, por el pueblo, por ESPAÑA.

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