domingo, 6 de mayo de 2012

Panorama desolador en el letargo de las masas

Gana Hollande, la gran esperanza para los que creen en otra Europa

Las elecciones que se han celebrado hoy en Francia y Grecia, vienen a marcar el continuismo en las desastrosas políticas que los partidos al servicio de los macro intereses continentales y mundiales aplican contra los pueblos europeos por mandato expreso de aquellos a los que sirven y les financian.
Lo de Francia era previsible a pesar de la insistencia con que Sarkozy (tanta paz se lleve como descanso deja) se dedicó a utilizar al nefasto ZP para amedrentar a los electores franceses y gracias a ello y a las manipulaciones en el caso del asesino de Toulouse, consiguió salvarse de una derrota escandalosa recortando unos 8 puntos respecto a las previsiones de las encuestas. El fenómeno ZP como recurso electoral de la derecha continental se muestra en plena vigencia, de gran utilidad y eficacia a la hora de restar votos a la izquierda.

Pero, todos sabemos que la socialdemocracia europea es el segundo recurso utilizado por el gran capital y que es la cara B de ese bipartidismo plutocrático al servicio de las élites financieras y corporativas mundiales. No cabe esperar de la victoria de Hollande nada innovador ni ningún favor especial para los sectores sociales más desfavorecidos, salvo sorpresa monumental que no creo que se produzca. Por el contrario se perseverará en las políticas de consolidación financiera y en algún estímulo al crecimiento, con escasas posibilidades de éxito, destinado a guardar la apariencia y a no defraudar a corto plazo a su electorado.
La elección de Hollande, es en realidad un señuelo destinado a producir en las masas una sensación de cambio; un alarde pirotécnico de distracción que permitirá continuar la labor de regeneración de un sistema obsoleto sustituyendo un presidente sumamente desgastado por uno nuevo y convencer a las masas de un protagonismo en el cambio. La realidad es que ni protagonismo de las masas ni cambio han existido; tan solo se cambia un gobierno desgastado por otro que, con caras distintas, continuará avanzando en el mismo sentido.
Tras los deprimentes datos que arrojan las elecciones, tanto de Grecia como de Francia, debemos perseverar con más entusiasmo que nunca. Porque estos datos demuestran que las masas siguen adormecidas, hipnotizadas por los brujos del sistema capitalista, pero debemos trabajar con más decisión aún para despertarlas. No cabe duda de que, si nos empleamos con el coraje suficiente, un día no muy lejano terminarán por descubrir el engaño y despertar.
Las elecciones griegas vienen a demostrarnos que el mundo sigue creyendo aquella falacia que le vendieron de que “socialistas y comunistas te lo quitan todo”. Porque si no, no se explica que formaciones como PASOK o Nueva Democracia que por su traición al pueblo griego deberían haber desaparecido del mapa político sigan contando con una cantidad considerable de votantes.
Un síntoma del despertar de las masas en Grecia hubiera sido un considerable avance del KKE, pero por el contrario, este se ha producido en la izquierda reformista, aunque insuficiente para gobernar o para formar coalición con otras fuerzas de izquierda para impulsar algún cambio en aquella sociedad. Cambio que al ser conducido por una fuerza reformista sería tímido e insuficiente pero que, de cualquier forma, no va a producirse dado el escaso apoyo obtenido por la izquierda en aquel país.
Los datos electorales están ahí, no vamos a invertir más tiempo en ellos. Pero, vistos de pasada, todo incita a pensar que revalidaremos una coalición de derechas entre Nueva Democracia, PASOK y Griegos Independientes, todos ellos de derechas, con el posible apoyo de los neonazis que, curiosamente, sí han aumentado considerablemente sus votantes. Se ve que a las masas les va el sufrimiento y que el masoquismo es algo muy bien inyectado en la sociedad.
Es evidente, el panorama es desolador pero desde un panorama mucho más desolador se partió para hacer la revolución más grande que ha conocido la Historia.
A veces, un imprevisto hace saltar la chispa y lo que aparentemente está totalmente controlado y encorsetado por todas partes, estalla en mil pedazos. El deber de los revolucionarios que aspiran a un cambio que conlleve un avance cuantitativo y cualitativo en la sociedad, no es tanto participar en las tareas del juego plutocrático, sino estar preparados y alertas para cuando se produzca ese imprevisto.

3 comentarios:

  1. De blog a web y tiro porque me toca. Saludos, juanjo (jotajota)

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  2. Salud, revolución y república, camarada. Gracias por su aportación y por visitarnos.

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  3. Camarada jota, aquí nos apoyamos en los medios oficiales para intentar hacer una labor de contrainformación. No somos afines a ninguno pero podemos analizar cualquier noticia o utilizarla de base para difusión o reflexión. Contra los que fabrican verdades útiles a sus fines, lo importante es desmontar la manipulación intrínseca.
    Por el socialismo y la república. Te saludo, camarada.

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