jueves, 31 de mayo de 2012

Partidos y sindicatos actuales, ¿Nuestros amigos?


Que nadie me mire mal, aquí no escribimos para ser agradables o gustar a nadie. Esto no va de eso. Tampoco va de un politiquillo nobel que quiere hacer méritos en su partido y publica unos cuantos bloguecillos para quedar bien ante sus compañeros y escalar algún que otro puesto. Esto va de analizar la política y la actualidad desde un ángulo ajeno y distanciado a la política en ejercicio pero muy comprometido la política como idea de transformación y evolución de la sociedad. Justo lo contrario de los políticos afiliados a partidos o con poder, que anteponen el ejercicio material y técnico de la política a la política fundamentada en una base ideológica y moral al servicio de la sociedad.
Tampoco va de unos visionarios que quieren descubrir una verdad elemental y absoluta para darla al mundo en un acto mesiánico de altruismo hipócrita y falso. La verdad es polifacética en su esencia pero, en el mundo actual, la verdad no existe y se fabrica partiendo desde una mentira en muchos casos, de tal forma que una verdad lo es cuando es aceptada por un número suficiente de personas.
Así que, en este caso, podemos decir que la verdad es que esto va de alguien con la suficiente mala leche como para criticar lo que haga falta a los fabricantes de la verdad o conversores de mentiras en verdades aceptadas con el propósito de engañar a las masas para obtener un beneficio material.
Sinceramente, creo que lo que está pasando en Europa forma parte de una estrategia meticulosamente calculada dentro de un plan destinado a salvar el actual orden económico occidental basado en el dólar como moneda de cambio y a consolidar el control de los tiburones de Wall Street sobre los recursos económicos y financieros del mundo.
Pero, intentando ser una persona bien pensada y de buena voluntad, al reflexionar sobre la forma en que la llamada crisis de deuda ha impactado en España, diré o pensaré que el gobierno que había en el poder en los años que van desde el 2005 al 2008 fue un poco ingenuo y que pensó verdaderamente que estábamos en la élite de la economía mundial y que aquella bonanza no iba a terminar nunca.
También aquel gobierno ingenuo creyó en 2008 que lo que venía era una desaceleración desacelerada y no la depresión que nos está arroyando como un tsunami y que pensó que con incentivar un pequeño plan de cambio de aceras y dar unos cuantos premios o dadivas a los ciudadanos quedaba como un progre de postín a la vez que inyectaba dinero suficiente en la sociedad para activar la economía y superar la dificultad que llegaba.
Siendo bien pensado, también voy a admitir que el gobierno que por aquellos días estaba al frente de la nación porque le votaron 11 millones de españoles, pensó que podía hacer frente a la derecha infame con una serie de leyes y medidas de contenido vanguardista y liberal destinadas a equiparar en derechos a ciertas minorías.
Y digo que todo esto lo pienso siendo muy bien pensado, porque si soy malpensado lo que se me ocurre es que el gobierno aquel conocía todo lo que se escondía tras la crisis provocada por las hipotecas basura norteamericanas y que al vaciar las arcas del estado con planes de crecimiento absurdos, dadivas como el cheque bebé y otras ocurrencias y endeudar al país hasta límites nunca imaginados lo que estaba haciendo era sentar las bases para que ocurriera lo que ahora está empezando a ocurrir.
¿Qué es lo que está ocurriendo? Yo creo que cualquiera puede verlo pero, por si alguien todavía no se ha dado cuenta, se trata de que los sectores financieros o sus órganos de poder político reflejados en las instituciones internacionales exigen a España, antes de prestarle su ayuda para salir del problema económico en el que nos ha metido la clase política y financiera, que acabe de un plumazo con los servicios y derechos de aquello que la gente llamaba “estado del bienestar”, que ni era estado ni había bienestar. Pero, bueno. Así se llamaba.
Bien pensado o malpensado, el daño que se ha hecho al país es el mismo, eso no varía porque yo sea de una u otra forma, como no varía si lo han hecho con toda la intención para facilitar el camino a los especuladores internacionales o lo hicieron por ineptitud. El mal es idéntico.
Hay por ahí una serie de gráficos muy explícitos que ilustran lo que ha provocado que España esté ya cayendo por ese precipicio vertical cuyo fondo nadie sabe muy bien dónde está. Pero sintetizaremos una vez más:
El gobierno social burócrata y ñoño de Zapatero contrarresta la ofensiva de infamias e inmoralidades de la derecha española prometiendo todo tipo de beneficios sociales y aumentando el gasto social, lo que en sí supone un incremento considerable del presupuesto del estado, pero no pasaba nada porque, en plena burbuja especulativa inmobiliaria, obtenía ingresos suficientes aunque de una forma ficticia, temporal y efímera. Cuando en 2008 se produce el estallido de la crisis con el famoso el parón inmobiliario y, por consiguiente, los ingresos provenientes de ese sector y vinculados dejan de fluir a las arcas del estado, para suplir esa merma de ingresos más que considerable el gobierno ZP, que piensa que aquello es una marea pasajera, recurre a aumentar la emisión de deuda pública y el endeudamiento del estado se dispara hasta niveles de dejar al país a merced de especuladores y acreedores de todo el mundo. Cabe aclarar a este respecto que el endeudamiento sigue aumentando a día de hoy a pesar de que en estos momentos gobierna Mariano Rajoy que dijo a España que solo con su llegada al poder las cosas se arreglarían por arte de magia.
Pero, por si el endeudamiento del estado central no fuera suficiente, se complementa con que las comunidades autónomas y ayuntamientos de ambos partidos mayoritarios reaccionan de la misma forma que el estado central ante idéntica bajada de ingresos y contribuyen al endeudamiento del estado y a que el déficit presupuestario general de España se vaya al 13%.
Si todo esto puedo verlo yo en los ratos libres que me deja la ineludible tarea de ganarme la vida, estoy seguro que los tiburones de las finanzas, que solo se dedican a estas cosas y además han cursado estudios de economía en prestigiosas universidades, no solo pueden verlo, sino que también pueden preverlo y planificarlo.
Porque es previsible que alguien que tiene que hacer pagos conforme a unos ingresos regulares, al faltarle dichos ingresos recurra al endeudamiento. Luego, si lo que quiero es que ese alguien baile al son que yo le toco y de alguna forma puedo interrumpir esos ingresos y a la vez prestarle el dinero aún sabiendo que no me lo va a poder devolver, pues sin el menor esfuerzo habré conseguido que en menos que cante un gallo sea totalmente mío. ¿Se acuerdan de donde surge todo esto? Por si alguno no estaba atento, lo repito: Quiebra de Lehman Brothers en 2008 tras acumular pérdidas por valor de 6000 millones de dólares debido al impago de las famosas hipotecas basura o subprime y perder en bolsa el 73% de su valor (¡cuánta similitud entre este caso y el de Bankia! ¿Verdad?) y por el inflado o maquillado de las cuentas griegas para ocultar su déficit también en 2008 y realizado por el actual presidente del BCE; Mario Draghi a la ordenes del gigante financiero Goldman Sachs.
Si sabemos el nombre de los autores y su lugar de procedencia, sinceramente, estamos muy cerca de saber la naturaleza y el móvil del delito.
Una maniobra para provocar una crisis controlada con vistas a obtener unos objetivos concretos siempre conlleva el riesgo de que lo que era en principio controlado se vuelva descontrolado y acabe perjudicando a quienes la ponen en marcha. Si aceptamos que tras esta crisis están los gigantes financieros de la City (Londres) y de Wall Street (NY), debemos entender que esto aún no ha pasado y que la maniobra sigue adelante sin que sus promotores hayan sufrido pérdidas considerables excepto las previstas de Lehman Brothers y las últimas de JP Morgan.
Los objetivos previstos son, en lo que afecta a Europa, debilitamiento del euro hasta el punto en que no sea una moneda solvente capaz de competir con el dólar como moneda de cambio en los mercados internacionales; debilitamiento y reducción de los estados; destrucción de los servicios públicos con vistas a ser sustituidos por servicios de pago ejecutados por grandes compañías de las que ellos serán accionistas mayoritarios; debilitamiento de los aparatos financieros locales que irán cayendo en su poder uno tras otro mediante rescates, saneamientos y adquisición de acciones, sistema con el que irán acaparando el tejido empresarial y mediático de los diferentes países y zonas… Se trata pues de una ofensiva del sector dominante del capitalismo mundial anglosajón para acaparar mercados y para ello requieren gobiernos que legislen a su favor y liberalicen los mercados para hacerlos permeables y supriman trabas legales en materia laboral y comercial. Se trata pues de adaptar el marco legislativo y jurídico a sus necesidades.
¿Sabían esto gobernantes como Merkel y Sarkozy o Rajoy...? A juzgar por los nombramientos de De Guindos o Draghi, personajes que desarrollaron un papel predominante en los inicios de la ofensiva, o la contratación de Goldman Sachs para sanear Bankia, se puede afirmar que lo sabían con toda seguridad.
Si Zapatero lo sabía o no, tengo alguna duda, pero el hecho es que sabiéndolo o sin saberlo colaboró y les hizo el juego de una forma que muchos envidiarían. Si fue por ineptitud o por voluntariedad consciente, deja de ser relevante y pasa a ser un factor de segundo plano. El daño es idéntico. Aunque vistos los virajes políticos como el apoyo a las guerras de la OTAN y la implantación del escudo antimisiles en el territorio nacional español, aseguraría que siempre fue uno de sus hombres y nos la dio con queso a todos.
La maniobra se desarrolla por fases y país a país y tras Grecia Portugal e Irlanda nos toca a nosotros y ahora ya está aquí. El robo de país, de soberanía e independencia se está consumando en estos momentos en España con la complacencia del gobierno que trabaja a marchas forzadas para realizar los ajustes que los terroristas de los mercados financieros le piden. Bankia o las exigencias de nuevos ajustes y recortes desde Bruselas no son más que diferentes etapas de una larga carrera que todavía va a durar años.
Cuando todos los partidos están confabulados para llevar al país en una dirección y ninguno de ellos se atreve a dar un tímido paso hacia la ruptura o el enfrentamiento y se limitan a seguir la cuerda con algún matiz o protesta de boca chica destinada a la galería y los medios se dedican a abonar el terreno y desviar la atención del espectador en otra dirección; poco o muy poco puede hacer el ciudadano para parar la que se le viene encima, aunque siempre queda la esperanza de que lo que está perfectamente planificado y controlado se descontrole por un imprevisto y la situación demarre hacia un destino totalmente opuesto al que pensaban los planificadores.
Además, quedarse parados y sufrir los atropellos y recortes que el gobierno del PP va a realizar por mandato expreso de los poderes económicos internacionales no es una opción válida para el pueblo pues equivale a perder la libertad y la dignidad como grupo humano diferenciado y genuino.
Sabemos que este gobierno ha sido puesto para impulsar una nueva etapa del neoliberalismo en la que los beneficios de los poderosos aumentarán y los desfavorecidos lo seremos aún más. También sabemos que este gobierno es apoyado por el sector financiero y empresarial y por poderes fácticos como el ejército, Seguridad del Estado o la Iglesia y que ha obtenido casi once millones de votos principalmente en esos sectores sociales. Pero esos que le han votado y que lo han hecho para preservar sus privilegiadas vidas no son la totalidad del pueblo y mucho menos los que vamos a sufrir los recortes inhumanos para que los poderosos y privilegiados ganen más.
El pueblo español lo formamos esos diez millones y 36 millones más. No solo esos acomodados que les han votado.
Somos 36 millones que queremos una España mejor y, sobre todo, nuestra, y que no debemos dejar que se salgan con la suya sin luchar.
Si al final tiene que ocurrir que vendan el país y que nos hagan esclavos de un imperio de magnates internacionales, que no sea de forma gratuita y sin que les cueste nada. Que tengan que sudar en la lucha para conseguirlo. Así que no podemos entregarnos sin haber plantado batalla.
Es un hecho que los partidos actuales llevan una línea de sumisión y que dan la espalda al pueblo, pero es un error plantear la resistencia al margen de los partidos políticos porque la lucha tiene que ser política y lo que queramos o necesitemos cambiar solo podremos hacerlo mediante la política.
Si los partidos que forman el arco parlamentario no están por la labor de hacer lo que la ciudadanía necesita, hay que organizarse en nuevos partidos o afiliarse a afines minoritarios y hacerlos mayoritarios con nuestra presencia.
Lo mismo es válido para los sindicatos. Son necesarios para nuestra defensa y por tanto los necesitamos y no podemos caer en la trampa del neoliberalismo de querer eliminarlos. Pero, si estos no nos sirven porque son unas instituciones burocráticas y corruptas al servicio de los que nos oprimen, o participamos para echar a los corruptos o nos organizamos en otros.
Necesitamos armas con las que defendernos de los que quieren hacernos esclavos y esas armas son partidos, sindicatos y asociaciones. Tenemos que hacerlas nuestras porque destruirlas, es renunciar a nuestra defensa y es hacer el juego a los que quieren impedir que seamos libres. Si estas armas (sindicatos y partidos) han sido corrompidos por el poder y el dinero, la opción que nos queda es fácil: Mandarlas a la chatarra y fabricar unas nuevas. Pero hay que saber que no podemos ganar sin la herramienta política ni la sindical. Quienes digan lo contrario es que no están de nuestra parte.


4 comentarios:

  1. Estimado Dark,mi nombre es henry coe,soy argentino y comparto totalmente tu linea de razonamiento,me parece impecable algunas de tus definiciones y conceptos de "lugar"....que siendo argentino son lugares comunes por los cuales tambien hemos transitado,suerte en la gesta y hasta la victoria siempre!

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    1. Un saludo, compa. La tierra es la patria común de la raza humana, pero la lucha será larga. Salud y revolución

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  2. Gracias, Mario, espero que entiendas por qué no publico tu comentario. Podía parecer que me lo he puesto yo. De todas formas, quiero que sepas que te lo agradezco.

    Salud

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  3. Me ha gustado tu analisis, completo pero sencillo y entendible... gracias :-)

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