viernes, 15 de junio de 2012

Capitalismo, regeneración hacia el esclavismo


 A los que proclamándose revolucionarios se dedican a denostar a los grandes líderes de la revolución emencipatoria del siglo XX, basándose en la mayoría de los casos, en los tópicos y hechos ficticios inventados por los aparatos de propaganda del capitalismo, les voy a recordar las siguientes cuestiones:
No son las purgas de Stalin lo que sufrimos en estos momentos y centrarnos en cosas como estas, en la actualidad solo puede contribuir a desviar la atención de la opinión publica del verdadero problema que nos acucia y amenaza nuestra libertad y hasta nuestra subsistencia. Debemos mirar hacia el problema que tenemos a día de hoy para tratar juntos de encontrar una solución que sirva para todos.
Una de las armas más destructiva y más utilizada por el  capitalismo opresor en todos los tiempos es la de sembrar la división en los movimientos obreros y revolucionarios aprovechando las múltiples controversias existentes, tanto de carácter ideológico como operativo, en los movimientos obreros y revolucionarios.
En estos momentos de ofensiva atroz del capitalismo internacional y de intento desesperado de refundación para la que está poniendo en práctica todo su poder y arsenal de recursos a nivel mundial, la acción propagandista contra cualquier líder de la izquierda real de cualquier parte del mundo es una ayuda que le cae gratuitamente al sistema cuyo principal objetivo es hacer al hombre común su esclavo.
Los que buscando su lucimiento personal momentáneo airean los errores y no los aciertos de cualquier líder revolucionario, están trabajando (a sabiendas o no, esto es indiferente e irrelevante porque el daño que se hace a la causa revolucionaria y obrera es el mismo en ambos casos) para favorecer al sistema que nos oprime y quiere llevarnos de regreso a los tiempos de una Roma Imperial, incluyendo el esclavismo, más o menos maquillado, en sus planes de y para el futuro.
Por maldad o por idiotez, el daño que se puede hacer al intento de construir un mundo más justo e igualitario para todos los hombres de la tierra es idéntico, sobre todo cuando adoptamos por sistema la costumbre de atacar al único hombre en la Historia que ha sido capaz de mantener a raya al capitalismo y aplicar una política socialista real y efectiva que en su día condujo a la prosperidad de unos pueblos formados por cientos de millones de personas.
No entraré en debates del pasado porque el hacerlo supondría un intento de mantener vivo algo no vigente y también porque en el mundo actual se precisan otras técnicas y métodos de lucha y, sobre todo, porque mantener abiertos tales debates equivale a perpetuar las luchas intestinas que tanto daño han hecho a los pueblos y al movimiento por la emancipación de los desfavorecidos, al tiempo que facilitamos armas gratuitamente a nuestros enemigos.
La situación actual requiere concentrar todas nuestras fuerzas en la lucha por parar la auto regeneración del sistema capitalista y su intento de regresarnos al esclavismo y, aún así, puede que no sea suficiente, pero la derrota está asegurada si nuestra obstinación nos lleva a sacrificar una posible unidad en la lucha y a perpetuar nuestra fragmentación.


El esfuerzo que ha de hacerse es hacia una unidad de acción a nivel global porque la ofensiva del capitalismo salvaje se lleva a cabo a nivel global y en ese aspecto nos lleva mucha ventaja en métodos y medios técnico-financieros.
La idea del esclavismo está mucho más arraigada de lo que pensamos en el capitalismo actual y en la ideología liberal y conservadora. De hecho, se puede afirmar categóricamente que es una idea que siempre ha estado vigente en sus pensamientos y que si por momentos han desistido de ella, tan solo ha sido debido a los avances y logros que el movimiento obrero, socialista y sindicalista del Siglo XX les arrancó a fuerza de lucha y sacrificio de prisión y pérdida de muchas vidas a manos de las fuerzas represoras de todos los países capitalistas occidentales que siempre han actuado como buenos perros de presa ante sus amos; los que les pagan.
Hay que saber que los derechos que el capitalismo liberal occidental otorgó en su día a las clases trabajadoras de los diferentes países de  Occidente se debe principalmente a dos factores: La lucha de las clases trabajadoras de esos países y parar de alguna forma el avance de la clase trabajadora occidental hacia el poder, como había sucedido en las repúblicas soviéticas. Es decir, la burguesía se ve obligada a otorgar derechos a las clases trabajadoras para continuar en el poder y que no ocurra como en aquellos países en los que sencillamente había sido eliminada. Sin aquellos países y los logros de los revolucionarios que en ellos obtuvieron la victoria, tales concesiones jamás se habrían producido.
El esclavismo y el sometimiento de los débiles, está en estos momentos en las mentes de muchos dirigentes mundiales de forma más o menos disimulada. Si alguien no me cree, solo le voy a recordar que hace poco más de un siglo, un Presidente del Gobierno Español conservador, nefasto e inútil donde los haya, llamado, Cánovas del Castillo, y que en el entorno conservador español es tenido como un espejo y héroe hasta el punto de que hay monumentos de él en muchos lugares públicos, proclamaba abiertamente ser partidario de la esclavitud.
¿Ha desaparecido esta idea de las mentes de los conservadores capitalistas actuales? La pregunta se responde por sí sola al ver las acciones que los dirigentes actuales aplican contrael pueblo y las clases trabajadoras.
No es el momento de profundizar en las contradicciones inherentes a los movimientos progresistas y revolucionarios y lo es de hacer un esfuerzo por limar diferencias para buscar el objetivo común de la derrota de este sistema inicuo y de barbarie que provoca millones de muertes cada año por su voracidad en la acumulación de riquezas por parte de sus élites.



2 comentarios:

  1. ¡Jolines! Un buen articulo. Los capitalistas nos quieren tener subyugados .La clase obrera, no debiéramos retroceder en lo avanzado, pero me temo que estos dirigentes nos están llevando a la fuerza. Tenemos que luchar y oponernos a estas opresiones capitalistas. ¡Uy! si tuvieramos las armas adecuadas para derrotarlos. Pienso que la unión hace la fuerza. Protestar en la calle a las injusticias

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    1. Hola, agustina, gracias por tus aportaciones. Tenemos armas, lo que pasa es que ellos tienen la más eficaz que es la del engaño y por desgracia, mucha gente les cree, tal vez porque depende de ellos para salir adelante. Por eso, tenemos que perseverar en abrir los ojos y destruir el miedo que ellos siembran muy a propósito.

      Salud, revolución y república

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