martes, 25 de septiembre de 2012

Cataluña y España, ¿Salida por el fascismo?




Apoyamos cualquier movilización contra este régimen de injusticias y por tanto, hemos apoyado las movilizaciones del 25S a pesar de no estar de acuerdo en todo con sus convocantes, como hemos apoyado las movilizaciones convocadas por los sindicatos mayoritarios, aún sabiendo a ciencia cierta que sus líderes son unos acomodados proburgueses que traicionan a la clase obrera y que se han vendido por unos suculentos salarios al  poder capitalista actual.


Entendemos que hay veces en que para muchos seremos difíciles de comprender, pero sabemos dónde estamos y hacia donde caminamos y aquí lo importante no soy yo ni mi vida sino la causa por la que lucho que no es otra que dejar un mundo mejor a los que vendrán detrás.
Debemos entender que este régimen y la burguesía que lo sustenta no van a entregarse voluntariamente ni van a renunciar a sus privilegios porque nos concentremos en una plaza de forma pacífica, sino que pondrá en marcha todo su arsenal de recursos para desbaratar la acción y este va desde introducir reventadores profesionales (casi siempre policías infiltrados de paisano) para provocar actos violentos que servirán de excusa a las fuerzas de represión para iniciar las cargas contra los manifestantes, hasta la consabida manipulación mediática que hará ver a las masas lo que al poder (capitalista y en este caso derivado del franquismo) le interese.
Al mismo tiempo hay que tener en cuenta que con el pretexto de los atentados o autoatentados del 11S el capitalismo internacional se ha dotado de fuertes leyes que ellos llaman antiterroristas pero que en realidad son métodos que les permiten eliminar todo aquello que vaya en su contra. Hay que ser muy cauto y jugar con la inteligencia y la cautela a la hora de hacer propuestas a la sociedad porque, si somos eliminados por la maquinaria de La Bestia, ya nada podemos hacer.
Luego hay que tener muy claro que debemos fajarnos en la arena que ellos nos han preparado casi tanto como que aspiramos a erradicar su sistema político y social y sustituirlo por otro en el que la ciudadanía y sus necesidades sean prioritarias. Es decir, aspiramos a derribar el actual sistema capitalista, erradicarlo de la faz de la tierra y reemplazarlo por un sistema socialista y verdaderamente democrático en el que lo prioritario no sea el enriquecimiento de unos pocos, sino la calidad de vida del conjunto.
Pero, para conseguir esto, es necesario desprenderse de esas controversias ponzoñosas existentes en la izquierda social y en las fuerzas de progreso, que a la vez son alimentadas por el capitalismo opresor porque les son favorables para dividir las fuerzas contestatarias. Me refiero a los clásicos enfrentamientos entre estalinistas y trotskistas; socialistas y comunistas; anarquistas contra socialistas… Todo eso forma parte de un pasado remoto y al único que beneficia es al opresor y por tanto no tiene sentido mantenerlo en los días de hoy. Sería muy bueno que anarquistas y trotskistas (veo mucha similitud en ellos) entendieran esto;  que si logramos cambiar lasociedad, lo haremos entre todos y que si vamos cada uno por nuestro lado, estamos abocados al fracaso.
La reflexión que tenemos que hacer en estos momentos es sobre quiénes son los que están interesados en conservar el actual orden y quienes en cambiarlo. O de si estamos interesados en que el fraude democrático impuesto por el franquismo con la ayuda de elementos infiltrados como Felipe González, Santiago Carrillo o Peces Barbar prospere o queremos que acabe y sustituirlo por una república verdaderamente democrática en la que la decisión sea tomada por la mayoría y no por una élite delegada.
Porque esta es la línea que va a dividir los posicionamientos sociales y políticos en los próximos años: los que están a favor de mantener este estado de barbarie, que tiene a la mayoría de la población rondando el umbral de la pobreza (ya sabemos que son la monarquía, los partidos mayoritarios de izquierda y derecha y varios nacionalistas como CIU, PNV, CC etc. y las cúpulas sindicales) o queremos una transformaciónsocial que nos libere de los actuales lazos de opresión y nos permita encarar la construcción de un futuro de justicia.
Los métodos que podemos aplicar para iniciar la lucha por el futuro pueden ser varios y diversos, yo solo recordaré que pasan por no fortalecer el actual estado ni ayudar a su recuperación y hacer más fuertes con nuestra presencia y nuestro trabajo aquellas organizaciones que como el SAT andaluz, plantan cara verdaderamente al orden actual. En cuanto a los partidos y sindicatos colaboradores con el posfranquismo: si es que no podemos cambiarlos, debemos abandonarlos y fortalecer con nuestra militancia a otros que verdaderamente luchen por nuestros intereses. En el caso de los sindicatos mayoritarios, lo ideal sería dar la patada a las actuales cúpulas vendidas al poder y hacer de ellos autenticas armas de lucha de la clase trabajadora. Pero, si esto no es posible, recomiendo a los militantes combativos que todavía están allí que denuncien la situación y se afilien a sindicatos combativos del pueblo, que los hay, para iniciar desde ellos la lucha.
Para la victoria de las fuerzas transformadoras se tienen que dar dos claves: el debilitamiento del actual régimen y una victoria clara y contundente en las urnas, a las que concurramos con un programa claro de transformaciones y reformas revolucionarias, que nos dé el apoyo del pueblo para empezar dicha transformación, que pasa innecesariamente por desmontar toda la estructura del estado posfranquista y monárquico y crear las de una nueva y regenerada república constitucional, democrática y popular.
La obstinación de algunos movimientos por hacer propuestas a la clase política actual es un esfuerzo en vano porque, suponiendo que las acepten, las adaptarán a su actual estado de estafa social, que les permite a ellos y a los que los patentan vivir formando una élite de opresores gozando de la opulencia a costa del sufrimiento del pueblo. La única y definitiva solución es que el pueblo tome las riendas de su destino y saque de la vida social y política a todos los que lo explotan en la actualidad y a sus lacayos mediáticos.

Si el supuesto proceso secesionista catalán lo estuviera dirigiendo ERC, ni el gobierno estaría tan tranquilo ni los mercados tan estables.

Pero la situación general es muy preocupante; si lo pensamos detenidamente, yo diría que aterradora. Porque se ve claramente que el régimen ha optado por la solución fascista (no olvidemos que el fascismo disfrazado es el que está en el poder) a la actual coyuntura y la ha puesto en marcha en todo el territorio nacional del Estado Español.
Es preocupante porque se ha activado el independentismo catalán y se ha hecho desde la convicción fascista, explotada al máximo por CIU y Artur Mas, de que la situación por la que atraviesa el pueblo catalán se debe a que subvenciona al resto del Estado Español. La opinión de que el resto de los españoles somos unos vagos que nos limitamos a vivir del cuento a costa de los impuestos de Cataluña se ha introducido como un virus en el pueblo catalán. Se trata de un virus fascista, pero que es aceptado por una gran mayoría de las gentes de Cataluña, siendo algo totalmente incierto.
El fascismo utiliza a veces conceptos inverosímiles pero que suelen ser muy aceptados por una masa muy necesitada de encontrar un culpable de fácil digestión y asequible al que responsabilizar de todos sus males para no ver la realidad. En Grecia son los inmigrantes y en Cataluña son el resto de los españoles.
Francamente, que Cataluña y el pueblo catalán se independicen es algo que me da igual y hasta me puede alegrar tanto que hasta les regalo al rey y a toda la Casa Real para celebrar su independencia a condición de que se lo queden para siempre.
Pero este no es el meollo del asunto, sino que al haberse hecho creer al pueblo catalán que son superiores y que el resto de España está llena de vagos que viven a su costa y al ser la derecha catalana (puede que de acuerdo con la española) la que gestione dicha opinión y el ansia de independencia, dicha gestión y aspiración se convierte en un acto de fascismo muy similar al de la Alemania nazi o al Israel sionista, de tal forma que lo que se ha iniciado como una explosión independentista se está convirtiendo en un movimiento fascista.
Hoy Cataluña no busca su independencia porque quiera emprender por su cuenta el camino hacia la prosperidad y el progreso, sino que está harta de pagar la vagancia del resto de los españoles y como no se reconocen sus méritos ni se le rinde pleitesía; pues quieren salirse de España. Eso al menos es lo que nos da a entender el discurso de su caudillo, Artur Mas.
Pero, digo que posiblemente este estallido fascista ha sido provocado por la derecha catalana, posiblemente, con la ayuda de la derecha española y hasta puede que con la complicidad de la Jefatura del Estado porque, irremediablemente, este estallido va a tener su respuesta en el resto de España y ésta va a ser, ¿cómo no? fascista. ¿Se entiende ya por qué digo que la derecha o el régimen posfranquista español ha optado por una salida fascista a la situación actual en ¡todo! el territorio nacional o debo explicar más?
Lo lamentable de esto es que esos estallidos fascistas no van a servir para que Cataluña consiga su independencia ni para fortalecer al Estado Español, sino para reprimir las aspiraciones de emancipación de ambos pueblos y que dentro de unos años las cosas sigan exactamente como están ahora,  mandando los mismos de siempre y, tanto el pueblo español como el catalán, víctimas de una nueva estafa y, posiblemente, de una nueva masacre.
Porque, si fuera ERC la que hubiera tomado la bandera de todo este tinglado, hasta me podría creer que tirara adelante. Pero, siendo CIU, la cosa no cuadra. Porque CIU representa a la burguesía catalana y a ésta no le interesa la independencia sino conservar su actual estatus de privilegio y seguir explotando al resto de España comercialmente como hace hasta ahora, justificándose, como suelen hacer los empresarios déspotas con sus obreros, en que al resto de España nos va mal porque somos unos vagos y solo pensamos en fiestas, mientras que ellos viven en la opulencia porque trabajan mucho, administran muy bien y son muy ahorradores. Lo de siempre.
Pero no cuadra porque eso de nuevo estado de Europa no pega ni con Súper Glue. Porque, veréis: Cataluña no está en la UE y si está lo está como región de España que es la que ha firmado los tratados de adhesión. Es así de simple y no es que lo diga yo o cualquiera por capricho u ocurrencia; es lo que hay firmado en los diferentes tratados de la UE y del euro.
Luego, si esto no cuadra por ninguna parte, entre otras cosas porque a la burguesía catalana ni quiere ni le interesa la independencia, ¿Qué hacen amenazando con salirsde del país y planteando un imposible como es que se salen de España pero siguen en Europa, cuando todos sabemos que salir del Estado Español implica salir de la UE y para entrar hay que volver a solicitar la adhesión al tratado y este se ha de aprobar por unanimidad...?? Repito, no es que yo lo diga por capricho o arrebato; es lo que hay escrito en los tratados, negro sobre blanco, y si lo sé  yo, que soy un españolete nacido en un pueblo andaluz, de esos que a los dirigentes de CIU les gusta insultar tanto cuando están en campaña, y con los estudios justos y cursados en escuela pública; todo un economista con estudios de derecho y miembro de la excelsa burguesía catalana, como Artur Mas, lo tiene que saber de sobra y carrerilla a la vez. Entonces... Si lo sabe, que lo sabe, ¿Por qué hace como que lo ignora y se suma al lema de "Cataluña, nuevo estado de Europa"? Solo hay un motivo, a varias bandas, eso sí: Obtener la mayoría absoluta para aplicar su programa de recortes sin oposición, como pide el empresariado catalán y la alta burguesía catalana y arrinconar al mismo tiempo a la izquierda en el desarrollo de esa campaña promovida por el liberalismo o neoliberalesmo (ya sabemos que es lo mismo aunque tal vez lo correcto fuera denominarle ultraliberalismo, minarquismo o anarcocapitalismo) para eliminar todo tipo de restos de políticas socialistas y de izquierdas, que se lleva a cabo a nivel mundial y de la que todo un economista moderno y de última generación, admirador de la Escuela de Chicago como Artur Mas, es un forofo seguidor y ejecutor.
No sé, pero a mí todo esto me huele a tongo y pondría la mano en el fuego porque hay gato encerrado y porque a éste gato lo conocen muy bien tanto CIU como el PP. 
De todas formas, os recomiendo que, si los catalanes de verdad soñáis con una Cataluña independiente, no cometáis el error de otorgar a Mas la mayoría absoluta porque, de ser así, aparte de que no habrá independencia, ya sabéis lo que dice ese dicho tan vulgar que no voy a repetir. Pero sí os diré que preparéis toneladas de papel higiénico porque os van a hacer falta.

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