miércoles, 5 de septiembre de 2012

España y Europa en la batalla de las vacas flacas


Europa entera ha sido dominada por las políticas derechistas neoliberales  inspiradas en las teorías de Friedman y el “laissez faire” por lo que Europa entera se dirige al fracaso y a una posible y más que probable disolución.
El fracaso de las  políticas de derechas es una realidad que nadie niega salvo sus más acérrimos seguidores y algún que otro fanático metido en jardines de caballero andante fanático del capitalismo con aires de cruzado mágico.


Los actuales problemas que acucian a Europa, se manifiestan en las sociedades actuales de los diferentes países que la forman y con más intensidad en aquellos que no han sabido mantener unas correctas políticas administrativas en base a sus posibilidades y recursos, pero su origen y raíz hay que buscarlo en los conflictos territoriales del continente o las diferentes controversias existentes desde hace siglos entre los diferentes reinos y estados más que en circunstancias propias de la coyuntura internacional de crisis.
Así vemos que los bloques actuales o alianzas están ligados a los imperios y reinos históricos que han convivido durante siglos con permanentes guerras y disputas entre ellos. Nórdicos, germánicos, francos, latino-mediterráneos, eslavos y anglo-sajones han luchado durante siglos en el continente por la supremacía política, económica y territorial en guerras que se han prolongado durante décadas y hasta siglos, formando alianzas entre unos y otros, según las circunstancias y las conveniencias de cada época. La maravillosa cultura europea de la “democracia” y el “bienestar” nunca ha sido una cultura basada en los valores de la paz, sino de la guerra y el conflicto permanente y solo la tremenda destrucción ocasionada por la Segunda Guerra Mundial, convenció a los dirigentes y pueblos europeos de que debían buscar la paz.
Al parecer, los desastres humanitarios causados por los fascismos en el siglo pasado ya están siendo olvidados y los habitantes de los países vuelven hacia posiciones conservadoras y ultraconservadoras para encerrarse en sus fronteras y aferrarse a las posiciones radicales que mantuvieron el continente en permanente conflicto durante muchos siglos.
En la actualidad los bloques se forman con arreglo a los grupos étnicos e históricos ya definidos a lo largo de la Historia del continente y tenemos por un lado al grupo anglosajón con unos intereses muy definidos y localizados en las partes del mundo que siguen bajo la influencia de Londres, el grupo nórdico en sintonía con el grupo germánico formado por Alemania, Holanda y Austria y el grupo franco-mediterráneo o franco-latino. Dándose la circunstancia de que tanto anglosajones como franco-latinos están en una situación económica más que complicada mientras que nórdicos y germánicos están en un  momento algo más boyante.
Ocurre que en las dos últimas décadas  y de distinta forma, varios  países, anglosajones y mediterráneos sobre todo, se entregaron a políticas de crecimiento ficticio basado en el endeudamiento y la especulación, llevando sus métodos ultra liberales y erróneos, tanto desde el punto de vista metodológico individualista como estadístico, a niveles muy por encima de lo económicamente saludable y esos países han ido cayendo uno tras otro en un estado de quiebra no declarada y ahora precisan la ayuda urgente de los países nórdicos y germánicos para que esta quiebra no se haga efectiva. Pero, estos, en una situación algo más saludable, se niegan a prestar esta ayuda por la dura oposición a ello que existe en sus masas sociales que históricamente han visto a los habitantes de los países del sur como holgazanes, poco amantes del trabajo y del esfuerzo y muy dados a la diversión, el despilfarro  y a la fiesta, por lo que piensan que ellos no tienen por qué ayudar a quienes se han buscado la ruina deliberadamente y a conciencia. Lo tremendo de esta forma de pensar respecto a los países del sur es que no está desprovista de razón ni va del todo descaminada.
Pero el caso es que si los países del norte que ahora están en una mejor situación no ayudan a los del sur en dificultades, como se ha creado una Unión Europea parcheada y para complacer a todos, estos les arrastrarían en su caída. Esto lo saben sus gobernantes que, por obligación de la coyuntura, intentan sacar adelante unas ayudas o rescates para los países con problemas, imponiendo una serie de garantías que servirán de justificación ante sus respectivos pueblos, pero que ahogarán más a lospaíses a los que se pretende ayudar, con lo que el problema se agravará y la caída de los países al borde de la ruina será inevitable y se producirá arrastrando con ellos a los que por el momento no  tienen esos problemas económicos.
Lo peor de la situación a la que el intento de los gobernantes de derechas (socialdemocracia incluida) de hacer de Europa un paraíso liberal y derechista nos ha llevado es que si los países que en estos momentos se encuentran en una mejor situación económica ayudaran gratuitamente y sin condiciones a los que están en dificultades, el montante de las ayudas que se requieren es tan cuantioso que, unido a la falta de perspectivas de las economías ayudadas, haría que la recuperación de estas ayudas fuera casi imposible para los países que las prestaran con lo que estos quedarían tan debilitaos que la caída y la bancarrota se producirían de igual modo que en la situación reflejada en el párrafo anterior.















Como vemos, el desastre y la disgregación de la UE están servidos y llegarán más tarde o más temprano, se tire por el camino que se tire. El fracaso del neoliberalismo, de las escuelas economistas partidarias del libre mercado y del capitalismo es un hecho inevitable.
Esto es algo que sabe la totalidad de la clase política europea y por eso en su mayoría están echando el resto para evitarlo pero el error viene cuando para ello se ponen en práctica las mismas políticas liberalizadoras y de austeridad que precisamente han causado el desastre, como prueba el agravamiento de la situación española que es muy probable que en fechas no muy lejanas no pueda hacer frente al pago de pensiones ni prestaciones por desempleo si no recibe un cuantioso rescate que conducirá al país a la caída igualmente pero de una forma más lenta.
Pero el problema de España hace décadas que lo estamos viendo y avisando de su llegada a pesar de que se nos llamó por decirlo desde visionarios alucinados hasta extremistas estalinistas y otras lindezas.
Ahora está aquí y la realidad es que al no haber trabajos productivos, destruirse los pocos que había y no crearse nuevos, el estado obtiene un descenso considerable en la productividad y los ingresos y un aumento en los gastos en subsidios y demás, que no solo siguen siendo los mismos que había, sino que aumentan a medida que pasan los minutos y se destruyen puestos de trabajo.
Si recibimos el rescate, que es prácticamente seguro que Rajoy  va a pedir, se podrá pagar, pero, ¿Será suficiente este rescate para estimular políticas de crecimiento y creación de empleo? En manos desligadas de compromisos adquiridos y dispuestas a aplicar políticas populares, desde luego que si pero, como la administración es liberal y de derechas (algo que no cambiaría si el gobierno fuera del PSOE), cualquier política destinada a crear empleo se cede a la iniciativa privada sin ninguna intervención del estado y se hará favoreciendo a los grandes intereses corporativos que han ocasionado el desastre, que seguirán apretando más y más al ciudadano para aumentar su beneficio, por lo que una vez más, la pescadilla se morderá la cola y seguiremos en espiral descendiente pero agravada por la imposibilidad de pagar el rescate y con dificultades para hacer frente a los intereses de la deuda y del propio rescate, sencillamente porque lo que vamos a hacer es perseverar en el error.
Porque la raíz del problema de España y de los otros países en quiebra virtual es que los recursos han sido transformados en capital, se han concentrado en unas pocas manos y éstas, cuando han visto el más mínimo riesgo lo han trasladado a un lugar seguro (fuera de España o del país que sea) y desde allí no es posible que genere recursos para contribuir al desarrollo del país y del estado.
Esto ha ocurrido gracias a las facilidades que se ha dado a entidades financieras y empresas y a la libertad de movimiento que han tenido y tiene en el estado de derechas liberal o neoliberal que rechaza radicalmente cualquier intervención del estado en la economía y, por supuesto, cualquier tipo de  planificación económica.
Si el problema es que no hay recursos porque nos los han robado (suena mal pero es así de real), la única solución es generarlos. Si es que el capital se ha concentrado en unas pocas manos, hay que abrir el capital y que el crédito llegue a aquellos que son capaces de generar nuevos recursos, luego no podemos seguir inyectando dinero a los que lo ha despilfarrado y se lo han dejado robar, sino proteger los recursos que nos quedan y facilitarlos a los que presenten proyectos de creación de riqueza viables, con visión de futuro y capaces de crear nuevos puestos de trabajo productivos.
Llama mi atención cuando algunos partidarios del estado político y social actual dicen que si Merkel pierde las elecciones viviremos mejor. Hasta me hace gracia. Porque el hecho es que si pierde Merkel  pierde las elecciones ganará la socialdemocracia o los verdes que seguirán siendo liberales en lo económico y de derechas, aparte de seguir siendo germánicos y no hay que olvidar que la situación que vive Europa se debe sobre todo a los conflictos de intereses que existen desde hace muchos siglos entre las diferentes etnias que la forman. Así es que, si Merkel pierde las elecciones, que no lo creo, el que venga estará obligado a defender los intereses del entorno social al que pertenece, que en este caso es Alemania y el bloque nórdico-germánico.
Podemos rodear todos los edificios públicos que queramos. Pero si no somos capaces de presentar una alternativa al sistema político y económico que existe en estos momentos, es decir, el neoliberalismo conservador, por muy pacíficos que digamos ser, no va a servirnos de nada, como no sea para dar un lavado de cara al sistema y que nos intente hacer aún más esclavos. Digo que lo intente, porque el hecho de que lo consiga es algo que todavía está por ver dado que no pensamos dejarnos engañar fácilmente y estamos muy atentos tanto a las maniobras distractivas como a las activas y pensamos plantar batalla en la forma que requieran las circunstancias impuestas en el momento determinado.


2 comentarios:

  1. España en bancarrota se fragmenta y deshace.
    El final se aproxima.
    Parece que en España nadie quiere permanecer en el mismo barco y por lo tanto compartir el destino de bancarrota y default económico inevitable de España.
    El pleno del Ayuntamiento de Sant Pere de Torelló (Barcelona) ha aprobado por mayoría, con 10 votos, una moción para declararse ‘territorio catalán libre’ y pedir al Parlament que vote la declaración unilateral de soberanía nacional de Cataluña .

    http://www.dequehablamosahora.com.ar/espana_fragmentada/

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    1. Bueno, está claro que van a pasar cosas.Pero sería imposible prever cuales exactamente.
      Si se produce una situación de caos, va a haber nucho sufrimiento. Pero no estoy tan seguro de que esta se vaya a producir y si lo hace, no será de un día para otro.
      Saludos y gracias por tu opinión.

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