domingo, 16 de septiembre de 2012

Occidente, paraíso integrador



La humanidad en su conjunto pasa en estos precisos momentos por un punto crucial de su evolución. Esto es algo que vemos a diario en todos los sucesos y convulsiones sociales que se están produciendo  en casi todos los lugares de la superficie del planeta que nos acoge temporalmente. No somos eternos aquí y cuando entendemos esto, menos entendible aún se hacen las declaraciones de ciertos personajes aferrados a la supuesta grandeza de una patria temporal. Seguro que si el Imperio Romano no hubiera existido, el mundo sería completamente distinto a como es ahora, aunque de él ya no quede más que el recuerdo.
En la secuencia temporal que la raza humana vive sobre la Tierra, los países y estados o imperios juegan un papel cíclico que irremisiblemente tiene un principio y un final, porque son puros conceptos de un colectivo humano o pueblo y cuando este concepto cambia, cambia el estado al que define o califica.
Por ese motivo, entiendo que el amor natural del hombre debe darse hacia lo que en sí es como especie (ser humano) y el amor al concepto que lo define temporalmente y que da nombre a lo que se ha dado en llamar patria, me parece algo tan artificial como simple y primitivo.
Algo más duraderas en el tiempo pero igualmente perecederas son las filosofías y religiones que de una forma metafísica intentan explicar todo aquello a lo que la razón humana por su estado evolutivo no encuentra explicación comprensible o asimilable.
En el fondo, las patrias, naciones, imperios, filosofías y religiones constituyen elementos de división y enfrentamientos entre las distintas tribus o grupos étnicos que forma la especie humana y retrasan lo que pudiéramos definir como punto de culminación de la evolución humana, que sería aquel en que hablando un solo idioma, los humanos se entiendan e interactúen formando un solo ente social y una sola patria y raza; la mítica Babel, aunando todos los pueblos y tribus de la Tierra, de la que prometemos hablar en algún momento si las circunstancias nos lo permiten, dado lo simbólico e interesante de este mito de la antigüedad.
Lejos; muy lejos de  las teorías metafísicas de fácil asimilación como las de los visitantes intergalácticos, de las eras astrológicas o de las animistas y chamánicas, entiendo que el ser humano se encuentra en la actualidad en el punto preciso en el que se encuentra y que todavía necesita agruparse entorno a creencias religiosas o filosóficas generalizadas como las religiones  y que intentar luchar contra eso es una tarea harto complicada porque el hombre necesita respuestas a la incertidumbre en la que se desenvuelve su vida.
Occidente y la civilización occidental, de raíz europea, ha creído encontrar en la filosofía católica, luterana y  sobre todo en los métodos que tiene su inicio en el humanismo renacentista y el liberalismo dimanante de la ilustración el estado ideal y la forma de vida idílica del hombre y trata de expandirlo al resto de la humanidad,  intentando que el mundo acepte como dogma de vida sus formas, llegando a creer y a intentar hacer creer que su forma de civilización es inmejorable e incluso negando y combatiendo aquellas propuesta que difieren de la suya o que intentas proponer cualquier forma o sistema alternativo, en un alarde de fundamentalismo despótico, de  prepotencia autoritaria  y de cuadriculación mental sin precedentes.
El carácter belicista de la civilización europea, (que ha sido heredado por los americanos emigrados al norte de América hace cientos de años y contagiado a los judíos que desde tiempos inmemoriales han estado introducidos en las naciones e imperios occidentales formando una élite influyente, principalmente financiera) impide la convivencia con otros métodos e incita a imponer los propios como únicos viables (en realidad son los que a ellos les convienen) con formas persuasivas y pacíficas al principio pero sin dudar en imponerlos por la fuerza si no son aceptados por las buenas.
Durante los siglos de dominio del capitalismo liberal occidental sobre el mundo, las élites de poder de varios países capitalistas, sobre todo del norte de Europa y América han sabido acumular los recursos que sus empresas han ido arrancando de la totalidad del planeta y hacerlo riqueza perdurable, modificable y canjeable al convertirlo en valores raíces, de cambio y capital, lo mismo que han hecho con el fruto del trabajo de la totalidad de los pueblos de Europa y de América, sus propios pueblos, que ahora se encuentra en poder de las élites financieras, empresariales de países como Holanda, Alemania, Noruega, Finlandia… Países de innegable origen guerrero y pirata; vikingos y normandos, que antaño recorrían las llanuras y costas del continente europeo arrasando y saqueando ciudades y pueblos para llevar a sus tierras las riquezas que los lugareños habían acumulado durante años de duro esfuerzo. Desde que estos pueblos descubrieron el capitalismo y la usura, cambiaron de método pero la raíz saqueadora sigue ahí, lista para ser usada en cuanto haga falta.
Es en la necesidad de imponer sus dogmas sociales y económicos y su dominio en donde reside la esencia del fracaso de la civilización occidental tanto como en la necesidad de expansión y beneficio creciente que somete tanto a los pueblos dominaos económicamente como a sus propios pueblos a un esfuerzo constante para llegar a una meta que no se alcanza jamás pues cada vez se aleja más aún logrando los objetivos establecidos por el sistema liberal imperante.
Al ser totalmente impermeable a lo externo, la sociedad occidental; liberal, capitalista y burguesa, se cierra en un pozo de obcecación del que le es imposible salir pues su educación y preparación tanto de colegios como de universidades se basa en estereotipo, dogmas y clichés que, en vez de fomentar la libre interpretación o el enriquecimiento intelectual del libre pensamiento, cada uno de ellos constituye un verdadero portón de acero a la evolución mental. A modo de ejemplo cito simplemente los dogmas de la fe cristiana de la Trinidad, la encarnación de Cristo o su propia muerte. No son hechos explicables a través de una secuencia lógica razonable, sino que son así porque lo son y basta; no tienes que razonarlo, sino aceptarlo. En realidad son dogmas que impiden al individuo razonar por sí mismo y le adoctrinan para aceptar lo irracional. En tales circunstancias, no debe extrañar a nadie que alguien apenas sin estudios como Steve Jobs fuera el genio que diseñaba los ingenios más vendidos, prácticos y avanzados de la historia reciente, porque la cultura occidental es una pura cuadrícula en la que la imaginación y el ingenio brillan por su ausencia. Porque, además, hay como una especie de retorno a la endogamia y podríamos afirmar categóricamente que las clases dirigentes de los países occidentales están degenerando a pasos agigantados, ya que no suelen mezclarse con miembros de clases más bajas, de tal forma que los futuros médicos serán los hijos de los actuales médicos, los financieros de los financieros y los notarios de los notarios. Así te puede pasar que vayas en tu coche tan tranquilo y te pare un policía fofo y gordo que no acabó ni la secundaria y te ponga una multa por rascarte la oreja porque él ha visto un teléfono móvil en tu mano a pesar de no llevarlo ni en el coche, que recurras al juez y que te confirme la multa a pesar de aportar las pruebas de que no lo llevabas. Este es el modelo del nivel de la justicia y de la “libertad” occidental.
La sociedad occidental, la “libre y democrática”; la ideal, en  realidad solo fomenta la competencia, la avaricia, el consumismo y el conformismo y está llena de portones a la libre interpretación, a la iniciativa y a la evolución y ese es el principal motivo por el que en los actuales momentos está sumida en un círculo sin salida y lo único que se le ocurre hacer es fomentar la guerra y el conflicto social tanto en el mundo bajo su influencia como en sus propios países y territorios. A modo de ejemplo citemos los conflictos territoriales de los Balcanes, Irlanda, Bélgica o Cataluña y los sociales de la “primavera árabe” o las revoluciones de colores de tendencia minarquista que proliferan por los países europeos en medida proporcional a la riqueza y bienestar de dichos países.
Pero lo cierto es que esos conflictos, fabricados por los servicios de inteligencia para modelar a las sociedades bajo el dominio e influencia de las élites a su conveniencia  no están dando el resultado esperado sencillamente porque no encuentran la solución a la crisis que ellos mismos han provocado para intentar salir del agotamiento al que ellos mismos han conducido al sistema que a la vez fue por ellos creado y los pueblos se impacientan y están empezando a ver quiénes son los que verdaderamente le ocasionan sus problemas, eso sí, disfrazados de democracia y libertad cuando en realidad son grilletes y cadenas.
Occidente quiere “integrar” a las otras culturas en la suya de la misma forma que fue integrando las culturas de los nativos de América, tanto del sur como del norte. Es decir, destruyéndolas y haciendo que la única que prevalezca sea la suya que en la actualidad consiste básicamente en formar rebaños de individuos adiestrados para trabajar sin descanso, consumir de igual forma y entre tanto, mantener las patas abiertas todo lo posible bien sea dando o tomando; pasar quince días en verano contrayendo cáncer de piel al sol y quince en invierno luciendo caros objetos de consumo en caros hoteles, mojándote el culo en piscinas climatizadas, abriendo las piernas todo lo que se pueda y deslizándote por la nieve dentro de unas pistas preparadas y de las que no puedes salir porque sería peligroso y te podrías dar con una piedra en la cocorota y el sistema perdería un valioso objeto de producción y consumo de grasas y luego no te podrían cobrar una fortuna para sacártelas del cuerpo mediante una carísima liposucción y un no menos costoso tratamiento de estética. ¡Viva la libertad occidental!
Culturas milenarias como la india, la china o la árabe y hasta la rusa, son para los excelsos occidentales superiores cosas de bárbaros y de retrasados antidemocráticos que hay que integrar en la suya; lo que equivale a decir exterminarlas para imponer su “libertad” que es la misma que tiene el cordero para producir lana y carne, comer hierba y acudir voluntariamente al matadero.
La clave está en este sencillo juego de palabras: Integrar, o lo que es lo mismo; imponer nuestras formas y costumbres o aprender a convivir intentando comprender al mismo tiempo. Occidente no sabe y no quiere aplicar la segunda opción, tal vez, porque no resulta ventajosa para sus negocios e intereses y ya se sabe que el fin principal de Occidente son los intereses o, lo que es lo mismo: El expolio comercial de los países con los que establece relaciones.
El mundo árabe o islámico vive en permanente conflicto desde que está en contacto con el mundo occidental o desde que las potencias occidentales meten sus narices y sus intereses en sus países. Son las potencias occidentales, principalmente Estados Unidos, Reino Unido y Francia, los principales culpables del atraso y del clima de conflicto permanente que viven esos países.
Ahora bien, (con esto volvemos a algo que hemos repetido en muchas ocasiones) ¿Cuál es la verdadera razón que anima a las potencias occidentales a crear continuamente conflictos y enfrentamientos de todo tipo en los países árabes e islámicos? Aquí veremos que hay varias: La necesidad de un enemigo para gastar sus armas y mantener así activas las industrias de producción de material para la guerra; la extracción de los recursos y riquezas de estos países que se realiza de forma más fácil en zonas de caos y estados fallidos o dominados y la necesidad de mantener a su población (la de Occidente) bajo el peligro de una amenaza externa (en este caso la civilización islámica) de la que ellos puedan protegerla. Algo parecido a los inicios de las mafias sicilianas que aterrorizaban a los agricultores, ganaderos, artesanos y comerciantes con sus saqueos y luego se ofrecían a protegerlos por unas sumas que casi nunca podían pagar y terminaban perdiendo sus propiedades y hasta sus vidas a manos de dichas mafias.
Ahora, en estos tiempo, el sistema mafioso se ha perfeccionado mucho y ya no tiene que andar saqueando nuestros hogares ni violando nuestras mujeres para tenernos a su merced y que les entreguemos voluntariamente nuestras vidas; ahora te venden un receptor mediático y moldean tu mente para que seas siempre suyo y odies a quienes te dicen que odies, compres lo que te dicen y pienses como quieren que pienses.
¿Qué hace falta para empezar a poner fin a todo este atropello mafioso y a este orden de abuso y barbarie al que somos sometidos? Puede que muchas cosas. Pero, la principal y prioritaria, es que empecemos a ser conscientes de que sucede y de cómo sucede.
¿Qué necesita el mundo árabe e islámico para liberarse de injerencias externas que le hacen vivir en permanente conflicto y les condena a siglos de pobreza? Prioritariamente, que identifiquen con toda claridad quienes son los que les tienen condenados a la división y el enfrentamiento perpetuo y posteriormente luchar contra ellos de la forma más contundente y unitaria posible.
Porque, no nos engañemos, el mundo islámico va a seguir siendo islámico aunque no nos guste y de la misma forma que la civilización cristiana ha prosperado dentro de la filosofía cristiana, ellos lo harán dentro de su filosofía islámica y tratar de luchar contra eso es avanzar hacia el retraso y mantener un conflicto que un día podemos perder y entonces seremos nosotros los que desaparezcamos. Pero si tratamos de comprender sus planteamientos y conceptos de vida y de ayudar sin tratar de “integrar”, puede que ambas civilizaciones podamos convivir en paz y prosperar beneficiándonos mutuamente.
Occidente, con o sin el mundo sionista, podrán someter a los países islámicos y mantenerlos enfrentados y separados durante, no sabemos cuánto tiempo. Pero un día ellos empezarán a comprender cuál es la verdadera causa de sus males (si es que ya no han empezado) y en ese preciso momento, se estará fraguando el fin de la civilización tal y como la conocemos. Puede que si reaccionamos a tiempo y cambiamos de método, aún podamos evitarlo.




4 comentarios:

  1. "En el fondo, las patrias, naciones, imperios, filosofías y religiones constituyen elementos de división y enfrentamientos..." Estoy de acuerdo , en realidad los enfrentamientos por ideas nacionalistas y religiosas han dado lugar a las guerras mas sangrientas de la historia.
    Con respecto al mundo islámico la explosión de fanatismo desatada a raíz del famoso video de Mahoma me confirma en esta idea del fanatismo religioso; fanatismo que existe igualmente en la religión cristiana, solo que creo que la sociedad occidental en este sentido ha evolucionado hacia una mayor tolerancia religiosa y social, por eso a pesar de la postura de la iglesia católica en nuestras sociedades son vistos con normalidad temas como el papel de la mujer, el aborto, la homosexualidad... (con la excepción de la derecha mas reaccionaria.
    El poder de la iglesia en los países islámicos es demasiado fuerte y mientras que no cambie la mentalidad de la gente veo difícil la necesaria evolución hacia sociedades civiles tolerantes y respetuosas con los derechos humanos.
    Del mismo modo que no estoy de acuerdo con las ideas reaccionarias de nuestra iglesia católica tampoco puedo estarlo con las ideas islámicas mas reaccionarias, no puedo aceptar como algo positivo que la vida en algunos de estos países se rija por la sharia, que se lapide a una mujer por adulterio y cosas por el estilo.
    Y del mismo modo que en nuestra religión hay grupos progresistas como La Hermandad Obrera Cristiana o la Teología de la Liberación , creo que en la islámica también hay corrientes mas tolerantes y progresistas.
    En definitiva el fanatismo religioso me parece repudiable sea en la religión católica o en la islámica.
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Espartacus.
      No estoy totalmente de acuerdo en que en las sociedades ocidentales la homosexualidad y el aborto son vistos con normalidad. Desde mi punto de vista, existen sectores sociales donde son aceptados y en cambio en otros son fuertemente rechazados. Es como yo lo veo.
      En cuanto al aborto, si bien estoy de acuerdo en que en determinados casos se debe permitir a la mujer abortar, no es ni medio normal que nos lancemos a follar como desesperados y cuando por nuestra irresponsabilidad traemos una vida al mundo, lo normal sea destruirla. Soy ateo y comunista de toda la vida, pero creo que en este tema hemos confundido los fundamentos de la libertad y no estoy de acuerdo con el uso demagógico que el Partido Popular y la Iglesia hacen de este tema, pero creo que la progresía moderna contemporanea maneja este tema muy a la ligera. Se trata de un ser humano en formación; una vida.
      ¿Explosión de fanatismo? Es lo que dice El Pais y El Mundo. Pero es posible que lo que haya es un acto de defensa de los valores propios ante una agresión externa a esos valores y que llueva sobre mojado. Lo que pasa es que los medios colocan la etiqueta de "fanático" y luego la usamos todos.
      El único país donde rige la Sharia es en Arabia Saudí, aliado preferente de Occidente, ¿Dice algo este dato? En el Islam, hay una mayoría social que es moderada y que tiene un alto grado de tolerancia y de saber convivir. Suele ser una mayoría silenciosa que está en sus casa trabaja y que nadie ve.
      Las civilización islámica progresará a través de la evolución partiendo de sus principios filosóficos adaptándolos a los nuevos tiempos y no por la injerencia externa que lo único que hace es poner déspotas de su conveniencia al frente de los países que retrasan el progreso y la evolución de esos pueblos.
      No te quepa duda, es Occidente el que está retrasando el progreso de las sociedades islámicas con su intervención.
      No os dejéis mediatizar por los esquemas mentales que se lanzan a los medios para justificar dichas intervenciónes.

      Saludos

      Eliminar
  2. Solo quiero matizar dos cosas Dark. Una es lo del aborto, naturalmente que lo principal es una educación sexual para evitar que se llegue a un embarazo no deseado, pero fíjate que la derecha y la iglesia cada vez que se habla de educación sexual en los colegios ponen el grito en el cielo. Bueno , yo pienso que mejor prevenir que curar, y mejor que una mujer llegado el caso pueda abortar en una clínica con las garantías para su seguridad que en un lugar clandestino. La derecha en este tema ha sido bastante hipócrita, cuantos en su familia no habrán mandado a su hija a abortar a Londres mientras que públicamente se oponían.
    Respecto a los países islámicos en África creo que en alguno , no se si en Sudan , también rige la Sahria.Te imaginas que en cualquier país europeo hubiese ocurrido lo mismo que en Egipto cuando se estrenó Jesucristo Super Star, o La vida de Brian?.
    Lo siento pero sigo pensando que esta reacción tan violenta es fanatismo y nada mas.Igual que no copmprendo que Javier Krahe fuese denunciado y tuviese que ir a juicio por que los católicos se sentían ofendidos por aquel video sobre "como cocinar un crucifijo".
    A uno le pueden molestar muchas cosas , pero eso no justifica de ninguna manera un ataque de ira violenta como el que hemos visto.
    Bueno, solo es mi opinión. Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy de acuerdo en lo de la iglesia, la derecha y el aborto. Solo digo que un poco de autocontrol biene muy bien de vez en cuando. je je je
      Que yo sepa, en algunas tribus de África muy atrasadas y cerradas se practican ritos como la oblación de clítoris que se atribuyen al Islam y la Sharia pero que en realidad son costumbres de esas tribus arrastradas desde sus orígenes.El Islám prohibe este rito.
      Hay tribus en Sudánque la aplican y se intentó en Somalia pero la realidad es que ningún estado africano la aplica de forma oficial. Tan solo Marruecos, el país más tolerante y abierto de todo el Magreb, aplica el derecho islámico que es una especie de derecho tradicional del Reino Alauita que tiene como referente la interpretación malikí de la Sharia.
      Creo que todo el mundo sabe lo que pienso de los dioses y las religiones. Pero está demostrado que cuando se ataca o se prohibe una religión, ésta toma fuerza y al cabo del tiempo regresa con más creyentes y más fevientes. Luego entiendo que la solución no es atacarla o prohibirla.
      Los llamados islamistas han cometido y cometen barbaridades con las que no se puede estar de acuerdo y hay que condenar y abominar. Pero lo que yo digo es que el conflicto no acabará hasta que ellos por sí mismos evolucionen y progresen y esto no pasará si intentamos enfocar de forma erronea dicha evolución.
      Creo que la reacción por el vídeo antimusulman es una reación violenta llena de odio e ira y seguramente hay en ella mucho fanatismo religioso, nadie dice que en el Islam no haya muchos fanáticos, pero es una respuesta a un ataque de alguien que sin ser musulmán se rie y se mofa de su máximo profeta y descalifica su religión. También sería bueno que nos preguntáramos las intenciones de los autores del vídeo. Porque que los musulmanes no le iban a aplaudir cuando lo vieran, estaba muy claro. ¿Para qué lo hizo?

      Por supuesto que todo esto son opiniones, expresadas en tono sereno y amistoso, por supuesto. Te saludo.

      Eliminar