miércoles, 20 de noviembre de 2013

¿Crisis? ¿Qué crisis, la del sistema controlado?

La verdad es que en una situación de crisis, todo son ventajas, para unas ínfimas minorías y sufrimientos para la inmensa mayoría de los ciudadanos de la zona afectada por la susodicha crisis.
Porque de un tiempo a esta parte las crisis han dejado de afectar a países concretos para pasar a ser zonales, más que globales. Así vemos que hay zonas del planeta que están en permanente crisis como el centro y el norte de África o Pakistán; zonas que han encontrado su vía para liberarse de los ciclos de expansión y recesión, que son los llamados países BRICS, y zonas completamente sujetas a esta oscilación cíclica, como el llamado primer mundo o mundo desarrollado.


Mis admirados, queridos y apreciados camaradas, defensores de la más pura ortodoxia leninista, cuando estalló la crisis, allá por 2008, veían una crisis de agotamiento de sistema y hasta se origino una gran controversia entre los que pensaban que el sistema capitalista estaba dando sus últimos coletazos al haber agotado sus posibilidades de crecimiento, y los que seguían las diferentes líneas o explicaciones que los medios iban difundiendo obedientemente para esconder los verdaderos motivos por los que se ha provocado esta crisis como tantas otras en las últimas décadas.
Está claro que mis camaradas leninistas se equivocaban en su valoración de las causas que provocaron la crisis y en sus consecuencias, pues (aunque a mí me sedujo la idea por un tiempo) ahora vemos que el sistema capitalista no está agotado y la respuesta de los pueblos no nos lleva hacia una transformación revolucionaria, sino a un retraimiento de los individuos, que forman las masas,  hacia posiciones conservadoras.
No es reconversión al revisionismo lo que hago, sino tratar de hacer un análisis aproximado a la realidad, pues creo que solo si acertamos a la hora de analizar la situación y el contexto social y conocemos, tanto las fuerzas como la capacidad de nuestro adversario, tendremos opciones de vencerlo.
El análisis de los últimos 30 años nos dice que lo que ahora ocurre en algunos países europeos ya ha pasado antes en otras zonas del mundo. Japón sufre en la última década del siglo pasado una crisis inmobiliaria y financiera muy similar a la que ahora afecta a España; a finales de los 90 se produce otra de similares características en el resto de países del sudeste asiático... las crisis de deuda de América Latina en los 80; el "corralito" argentino en 2001...
En todos los casos citados vemos que hay factores muy similares: Endeudamiento insostenible de los sectores público y privado, especulación desmedida que provoca burbujas que al estallar dejan en la ruina a millones de personas; crisis financiera de deuda e inmobiliaria. En unos casos se juntan todos ellos y en otros no, pero vemos que las causas de la crisis suma al menos dos de estos detonantes.
¿Cómo es posible que un sistema dirigido por los más eminentes genios de la economía mundial sea tan torpe como para cometer el mismo error en Sudamérica, luego en Japón, más tarde en todo el Sudeste Asiático, luego en Argentina y poco después en los Estados Unidos y Europa? 
Además, vemos que en todos estos casos están implicados los mayores bancos del planeta y organizaciones tan prestigiosas como el FMI, el Banco Mundial o la mismísima Trilateral. ¿Cómo en 30 años, tan eminentes organizaciones ha sido tan ineptos que han cometido el mismo error una década en un continente, la siguiente en otro y en la posterior en otro distinto?
Señores, no son ineptos ni ha habido error alguno, lo que pasa es que han ensayado a conciencia la misma receta en un continente, luego en otro, y posteriormente en otro, con unos fines premeditados muy concretos. ¿Cuáles eran esos fines? Pues, a simple vista se me ocurre el saqueo de las riquezas de esos pueblos, su explotación comercial y el afianzamiento de su sistema en las zonas.
El sistema capitalista se ha convertido en una especie de bestia con forma de pulpo que extiende sus tentáculos en época de expansión y estimula los mercados con inyecciones de capital favoreciendo el crecimiento especulativo y las burbujas. Luego, provoca crisis haciendo estallar esas burbujas y contrae sus tentáculos para recoger beneficios, beneficios en forma de intereses cobrados, activos embargados y zonas y campos de negocio que quedan libres de competencia y bajo su absoluto dominio.
Pero, sí; en una cosa teníamos razón: la crisis actual es una crisis de sistema y lo que sufrimos en España es una crisis sistémica porque ha sido provocada por el sistema para apropiarse de los ahorros de millones de personas; de las propiedades de otras tantas, que no han podido hacer frente a los pagos comprometidos y, de paso, para que el Partido Popular (partido de los ricos y la burguesía) pueda reducir los derechos de los españoles y aplicar los cambios necesarios para que aquellos a los que representan sigan manteniendo su dominio sobre la sociedad española, y que la gente acepta, "porque es lo que hay que hacer", pero que en una situación normal (de bonanza económica) nunca aceptaría.
Como he dicho antes, solo si conocemos al autor, la motivación y el contexto, podremos tener un juicio acertado y, solo con un juicio acertado sobre la situación real de nuestro tiempo, tendremos opciones de vencer.
En las tres últimas décadas, las crisis son sistémicas porque son provocadas por el sistema, para que los ricos sean menos y mucho más ricos y que los pobres sean más y mucho más pobres, dependientes y, por tanto, más predispuestos a ser esclavos.

"Las 10 instituciones financieras más grandes de EE.UU. tienen actualmente el 54% de activos financieros totales, mientras que en 1990 contaban con el 20%. "




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