lunes, 30 de junio de 2014

El ping pong entre Atresmedia y RCS MediaGroup con Pablo Iglesias de pelota.


Pues no, Pablo Iglesias no es un etarra. Demasiado huevo para tan pequeña gallina y de culo tan pequeño. 
Es más: no es ni chavista (lo espero por el bien de la Revolución Bolivariana), ni marxista, ni comunista, ni radical, ni extremista, ni la niña de la peineta y el vestido blanco de lunares verdes con faralaes, de la feria de Sevilla. 
Pablo Iglesias es un chico listo, adelantado y versado que, junto a sus compañeros de curso, se ha ofrecido a ser la pelota de ping pong en la partida con la que el mayor grupo mediático de España, Atresmedia, y el mayor idem de Italia, RCS MediaGroup, pretenden acaparar los cerebros de los consumidores progres y troyanos, de esa piel de toro llamada España.

La noticia de El Mundo, periódico que pertenece al grupo Recoletos, que a su vez es propiedad de RCS MediaGroup, solo busca crear un clima de sensacionalismo para vender algo (poco o nada vende últimamente) y de paso promocionar esa izquierda inofensiva, con Pablo Iglesias (lanzado como un cohete por Atresmedia a través de su cadena progre) y sus apóstoles a la cabeza, con la que pretenden recolonizar el sur de Europa.
Si hay algo en lo que los medios mercantiles occidentales son maestros, aparte de tergiversar y mentir, es en crear bulos sensacionalistas, con los que esparcen una cortina de mierda que va llenando, poco a poco, los cerebros de todos los ciudadanos propensos a bañarse en el barro sensacionalista e irreal de la falacia ponzoñera.
La acusación de colaboración con ETA al mesías de la "nueva izquierda" no busca tanto dañar la figura del nuevo gurú de los progres ñoños, como darle un nuevo empujón hacia el estrellato de la falacia, manteniéndolo en la primera línea mediática.
Cuando los medios quieren acabar con alguien, simplemente lo ignoran. Si a Pablo Iglesias y a sus apóstoles los tienen en primera página cada día, hay que pensar que quieren cualquier cosa menos destruirlo.
Y, ¿por qué no quieren destruirlo y sí promocionarlo? Pues porque prefieren que esté él y sus amigos al frente de la izquierda social española, y no otros, verdaderamente revolucionarios y perjudiciales para sus intereses.
Y me diréis: ¿Por qué, si quieren promocionarle le atacan? Contestaros vosotros mismos: ¿Ganaría simpatías alguien que fuera alabado por los medios de derechas, entre los militantes y simpatizantes de la izquierda? ¡Cuánto más duros e injustos sean los ataques de los medios y personajillos derecho-fascistas hacia alguien, mejor caerá entre la gente que se define como de izquierdas. ¡O no! ?? Creo que hasta mi gata puede entender esto.
Con las noticias, como con todo; hay que seguir esta secuencia: Qué, de qué, por qué y para qué; quién, de quién, por quién y para quién. Y, tan importante es lo que se dice como lo que se obvia; lo que se hace como lo que se deja de hacer.
Recordad que los silencios forman parte de la partitura y de la música.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada