miércoles, 24 de diciembre de 2014

Cuando los cerdos comen caviar.



Los cerdos están matando los peces para extraer su caviar y devorarlo en suculentos banquetes ostentosos. Los peces quedan muertos sobre la arena y, los que no son devorados por las alimañas, se pudren produciendo una ola fétida que corrompe el aire.





Las sanguijuelas perforan la tierra en busca de su sangre para calmar su sed insaciable de sensaciones vacuas.
Si los cerdos y las sanguijuelas siguen vivos y a su libre albedrío, en pocos años no habrá lugar para los hombres en la tierra.
Hay que matar los cerdos y hacer con ellos tierra fértil, o meterlos en un enorme redil del que no puedan escapar para hacer daño.
Tú dices que puedes convivir con los cerdos y sanguijuelas para domesticarlos; yo digo que cuando seas consciente de tu error, te habrán sorbido toda la sangre y no tendrás alimento para reponer fuerzas, porque en el mar, habrán muerto todos los peces. Ya no podrás hacer nada, simplemente morirás.

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