lunes, 30 de marzo de 2015

Y en el PCE, ¿Qué pasa con los ilumina2?

Allá por los años 60 del siglo pasado, un tal Santiago Carrillo se hizo con la Dirección del Partido Comunista de España.
Este elemento, del que hay fundadas sospechas de que trabajaba para ciertos intereses internacionales no precisamente comunistas, fue secretario general del PCE desde 1960 hasta 1982 un período de 22 años en el que básicamente se dedicó a destrozar el Partido Comunista, como al parecer era su misión principal.




Carrillo siempre tuvo enfrente a los sectores ortodoxos y por supuesto al prosoviético, que finalmente acabó abandonando el partido en bloque y formando el PCPE, qué es lo más parecido a un partido comunista que existe hoy en España.
Para contrarrestar la oposición ortodoxa y prosoviética, Don Santiago, como le gustaba ser llamado al virrey "comunista", dio entrada en el partido a toda suerte de elementos subversivos, pintorescos y genuinos, que dijeran estar contra el franquismo, por aquellos días en los que la dictadura apuntaba a su fin.
Así el Partido Comunista se fue llenando de luchadores antifranquistas que eran cualquier cosa menos comunistas, pero que sí eran admiradores de Don Santiago y fieles carrillistas, dispuestos a hacer cualquier cosa que su venerado Secretario General les demandará u ordenada.
Con el tiempo, estos luchadores antifranquistas se fueron haciendo con el control del partido y al llegar la oca de la transición impusieron sus tesis democráticas y modernistas, haciendo que lo comunista quedará relegado y olvidado, en un polvoriento Rincón del partido junto a las escobas, las hoces y los martillos.
Con la coronación del rey Juan Carlos y con Franco enterrado bajo una pesada losa, los luchadores antifranquistas vieron que su espacio político y su lucha estaban agotados y finiquitados y para seguir en la cuerda se convirtieron en iluminados, arduos defensores de la democracia, los derechos humanos y todo aquello qué caracteriza al capitalismo burgués y al bloque occidental encabezado por los Estados Unidos y que está totalmente en el lado opuesto a las ideas marxistas y comunistas que se suponen a un partido comunista o socialista revolucionario.


Santiago Carrillo se dejó llevar por la corriente y se convirtió en un iluminado más o quizá sería más correcto decir en el líder de los iluminados y todo le fue bien mientras hubo mamandurria para todos. Don Santiago se paseaba por toda España con sus escoltas, su chófer y su ostentoso Mercedes (lo abandonaba para acudir a los mítines en un Seat 850) y vivía a cuerpo de rey gracias a su traición al comunismo y a su amistad con Juan Carlos rey y el capitalismo occidental.
Pero, cuando los resultados electorales empezaron a ir mal, se perdio poder y presencia en las instituciones y, por consiguiente, se perdió dinero, Y ya se sabe que cuando el dinero falta, la jalea real de la colmena, las abejas se van a por la reina y así fue: los iluminados que Carrillo había traído al partido acabaron cortándole la cabeza.
Los iluminados con un nuevo líder y ya libres de su caudillo iluminador, se pusieron a cavilar para encontrar la forma de volver a las instituciones, recuperando el voto de los ciudadanos. Paradójicamente, los votantes comunistas habían decidido dejar de votar al Partido Comunista para votar al Partido Socialista, parece de risa, pero es un merecido castigo de unos electores a un partido que ya no les representaba porque había decidido convertirse en otra cosa.
Los iluminados decidieron que el abandono de sus electores se había producido por parecer demasiado comunistas, que ser comunistas ya no se llevaba, que eso era cosa del pasado, que había que inventar una nueva fórmula, no tan dura ni tan rancia, más actual y moderna, acorde con los "tiempos que vivimos", y así, los Iluminados, liderados por Julio Anguita, se pusieron a elaborar nuevas fórmulas políticas y, junto a otras formaciones, tan pintorescas como el PASOC de Alonso Puerta y los carlistas, parieron Izquierda Unida.
Izquierda Unida al principio tuvo buenos resultados, por lo menos en Andalucía, pero con el tiempo, se fue diluyendo en ese mar de contradicciones que era el batiburrillo concebido por los iluminados, cosido con mal hilo y pegado de forma incoherente con colas de mala calidad.
Y llegamos al día de hoy. Cualquier mente sana y coherente pensaría que tanto varapalo electoral y tanto fracaso habría servido de algo a los guerreros de la iluminación, pero no: lejos de haber aprendido y de rectificar, los Iluminados perseveran en su error y su despropósito, en su desatino, en su falta de visión y en su poco de sentido del ritmo y del tempo que marca las pautas de la evolución política de la sociedad.
Pensaron los iluminados que su invento de Izquierda Unida ya estaba demasiado visto y que había que inventarse otra cosa porque con Izquierda Unida ya nunca iban a conseguir pasar de los ocho o nueve diputados y que tal vez inventando la misma fórmula con otro nombre y un esquema renovado podrían incluso aspirar a ganar las elecciones.
Y así nació Podemos, qué más o menos es lo mismo que Izquierda Unida pero más próxima a los ciudadanos, en su mayoría sin dolor en la espalda, más democrática y más transparente. Sobre esto habría mucho que hablar, pero no es el tema.
Parece que Podemos, de momento ha sido muy aceptada y aparece muy bien valorada en las encuestas. Otra cosa serán los resultados del voto directo del ciudadano en las urnas.
El caso es que al ver las encuestas, a estos iluminados del PCE les ha entrado una prisa enorme por dejarlo todo, liquidar Izquierda Unida e integrarse plenamente en Podemos. "La mamandurria espera al otro lado", se dirán algunos.
Y ahora aparece el problema, que es que gran parte de la militancia de izquierda Unida no comparte su visión catastrófica sobre la coalición y no está dispuesta a dejarse arrastrar por los iluminados a la integración en Podemos porque ellos si creen que pueden ser útiles a la sociedad siendo Izquierda Unida y acudiendo a las elecciones con sus siglas.
Iluminados como Gaspar Llamazares, Pablo Iglesias (nunca olvideis que éste es militante del PCE o lo fue), Novicio Valiente, Tania Sánchez.. eccetera etcétera, nos están intentando vender viejas motos usadas como siempre, diciendo que si hay una corriente ultra conservadora en el PCE que se ha aferrado al pasado y se resiste a dejarse llevar por la evolución social de la modernidad, la posteridad y tal y tal. Lo de siempre, las mismas patrañas de siempre y las mismas zarandajas que nos vienen contando estos iluminados anticomunistas en los últimos 40 años y total para en el mejor de los casos sacar 18 Diputados. Eso en el mejor de los casos.
Suponiendo que el invento de ahora Podemos y demás nos pareciera bien, tampoco digo que nos parezca mal, es algo que ahí está, que es aceptado por la ciudadanía y que parece qué va a conseguir un buen resultado electoral. Bueno, pues lo hemos puesto en marcha y nos sentimos orgullosos de ello. Pero la realidad es qué son los militantes de izquierda Unida y del PCE, lo correcto sería reforzar nuestro partido o coalición, echar toda la carne en el asador para conseguir los mejores resultados posibles, y, después de las elecciones y si Podemos también ha conseguido unos buenos resultados, negociamos y, ¿Quién sabe? igual hasta nos hacemos con el Gobierno del país.
Pero pedirle a estos iluminados que hagan algo coherente y con sentido común sería como pedir peras al olmo. Estos patosos tienen que montar el Cisco antes de las elecciones para que a una o a las dos coaliciones, que ellos mismos han creado, no les vote ni dios y, como siempre cuando lleguen las elecciones el resultado cosechado sea paupérrimo.
Lo valioso de estar calladito se justifica por lo escaso pero lo inoportuno triunfa por abundante.
Podríamos estar así enumerando los desatinos de los iluminados durante muchas horas, lo difícil es que hagan algo correcto. Pero ahora, lo que nos preocupa es que si por su acción, los iluminados dinamitan una de las dos coaliciones, muy probablemente los ciudadanos, que no son tontos, tampoco confíen en la otra, porque saben que más o menos son lo mismo y vienen del mismo sitio, Pero nada: ellos erre que erre y a lo suyo.
Lo más preocupante de todo esto, aparte del donde dije digo digo Diego de Teresa Rodríguez en Andalucía, es que estamos facilitando la recuperación del PSOE y la victoria del Partido Popular y, por tanto, la permanencia del bipartidismo.
Tal es la astucia y sagacidad de los iluminados que don Santiago trajo al PCE y de sus descendientes ideológicos y políticos. Requiescat in pace.



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