jueves, 16 de julio de 2015

Lo de Tsipras y Syriza, más que previsible




Lo que está pasando en Grecia con Syriza y Tsipras es de libro y repite un guión que se ha dado últimamente con cierta frecuencia.

El ejemplo más claro para que se entienda en España es el PSOE de Felipe González y cómo éste consigue la plena integración en la OTAN partiendo de una posición inicial de supuesta oposición.
En aquellos años, al poder occidental le interesaba la integración de España en su estructura, pero esta debía de hacerse cumpliendo ciertos requisitos de liberalización de la economía y permitiendo la penetración de las compañías internacionales, tanto financieras como comerciales y empresariales.

Para eso necesitaba integrar una mayoría social que no apartara a la oposición al franquismo o a parte de ella (la comunista no interesaba) y al mismo tiempo encarar una serie de reformas estructurales, financieras y de mercado que Felipe realizó con éxito hasta conseguir la plena integración de España en el bloque político económico occidental.
¿Por qué estas reformas no podían ser levadas a cabo por la clase política dimanante del franquismo? Porque hubiera sido, largo, costoso y traumático al tener en contra a la llamada oposición de izquierdas.
¿Qué hacemos en tal caso? Nos apropiamos de un partido de dicha oposición, de uno o varios de sus líderes con el suficiente carisma y, partiendo de una posición contraria a nuestros intereses, lo promocionamos, le hacemos ganar las elecciones y, paso a paso, irá implantando las medidas y reformas que nos interesan.
¿Qué ventaja tenemos? Pues que reducimos el rechazo social en un alto porcentaje debido a que los partidarios de nuestro sistema estarán encantados y los no partidarios, apenas protestarán porque quienes las implementan son "los nuestros".
De ahí viene aquello de que la izquierda hace las políticas de derechas que la derecha no puede hacer.
Esto es así y la prueba está ahí: España en los años 80 implantó un sistema económico neoliberal similar al ensayado en Chile y nadie rechistó porque lo había hecho un partido que, supuestamente, era similar al de Salvador Allende.
Con Grecia, la cosa ha durado un poco más. Recordad que todo esto deriva de que las cuentas de éste país fueron falseadas (por Mario Draghi entre otros) para que Grecia pudiera entrar en la UE y el euro, porque a la estructura del Atlántico Norte le interesaba tener a Grecia entonces como le interesa tenerla ahora.
Quizás todo habría ido bien si el falseado de cuentas hubiera permanecido oculto por siempre, pero al "torpe" de Papandreu (ese malvado socialista) se le ocurrió decir la verdad y ahí empezaron los problemas.
6 años de intentos de implementar las medidas que necesitaba el poder económico mundial en Grecia y infinidad de problemas de todo tipo, hasta que llegó el Gobierno de la "izquierda radical" y aceptó el paquete más duro de todos los ofrecidos hasta el momento; mucho más duro que los aplicados por gobiernos de derechas en España y Portugal y también más duro que los de Italia e Irlanda.
También, Grecia pierde una parte importante de su soberanía con la aceptación de ese fondo de garantía en el que tendrá que poner lo que recaude de las privatizaciones que haga y que no controlará el Gobierno Griego, sino la Troika.
Una verdadera masacre política, social y económica para el pueblo griego y, sorprendentemente, las manifestaciones del día de su aprobación han sido las menos multitudinarias desde que comenzó el culebrón griego. ¡Oh, milagro!
Lo que hablábamos: los militantes y simpatizantes de Syriza, esa "izquierda radical" tan propicia y recurrente, ni asistieron ni ayudaron a la convocatoria. Ni tan siquiera estaban los fieros "anarquistas" esos de negro que, curiosamente, siempre están más preocupados de pelearse con los obreros y los comunistas que de manifestarse o hacerlo con las fuerzas del orden.
Mucho hay que hablar sobre el papel que realmente desempeñan esos supuestos anarquistas en todas estas movilizaciones y sobre para quien trabajan. Pero eso, será otro día.

La estupidez superlativa habla de "golpe de estado", de la pérfida Alemania y tal y tal... Humo para despistar. En todo caso; autogolpe, Alemania haciendo de poli malo para la opinión pública, Francia de poli bueno y el poder global dirigiendo la orquesta con un Obama expectante y un Tsipras obediente y disciplinado.

Se le ve contento al tío y es lógico: Porque de hacer políticas sociales, no ha tenido tiempo, pero sabemos de buena tinta que de colocar a sus amigos más fieles en los puestos claves del poder griego, sí lo ha tenido. Y va a recibir muchos miles de millones de euros, que administrarán ellos solitos. Les ha tocado el euromillón multiplicado por muchos. Así que, claro que tienen muchos motivos para estar contentos a pesar de haber condenado a la miseria y al protectorado de la Troika al pueblo griego.

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