sábado, 26 de septiembre de 2015

La trampa del “no reconocimiento”.


Que el pueblo español no tiene gobierno es algo público y notorio. Aquí hay una camarilla de corruptos ocupando el Gobierno de la Nación para favorecer los intereses de las grandes compañías y grupos financieros y mercantiles, pero España y el pueblo español estamos más solos que la una y a merced de las purulentas clases acomodadas y de un Ejecutivo cuya única opción ha sido quitarnos derechos y poder adquisitivo a los de abajo para que esa cochina clase de privilegiados a la que pertenece pueda conservar su nivel de lujos y privilegios.

Y, ¿Qué decir de la Jefatura de el Estado? Que cuando el Estado Español esta más amenazado y puesto en peligro por una mano invisible que está usando al independentismo catalán para abrir el melón del desmembramiento, lo único que se le ocurre hacer son recepciones de alto nivel, cóckteles en los que la reina luce sus carísimos vestidos y correr a Nueva York a escuchar el discurso de este nuevo Papa tan progre y pintoresco.
Pues, lo dicho: España y el pueblo español está solo e indefenso y a merced de los poderes globales y los clásicos poderes purulentos que hemos soportado y soportamos a lo largo y ancho de nuestra dilatada historia.
Al parecer, el único recurso que piensa usar nuestro gobierno, si el sector independentista gana unas elecciones, que algunos plantean como un plebiscito ilegal, y se les ocurre hacer una declaración unilateral de independencia, es no reconocer a ese supuesto nuevo estado independiente, pero mientras tanto, dejar que los declarantes vayan tejiendo su red de telaraña en forma de estado catalán.
Por supuesto que, si Artur Mas y ayuntados ganan las elecciones y declaran en el Parlamento Catalán la independencia de Cataluña, el Estado Español no puede reconocer a ese nuevo supuesto estado, ¡Faltaría más! Pero, aparte de eso, tiene que hacer más cosas para garantizar la integridad de la Nación Española.
No soy yo quien gobierna este país (por suerte para muchos) pero, si el sector independentista gana las elecciones hoy, el Estado Español debe negociar con la fuerza ganadora sobre cualquier cosa, menos sobre nada que tenga que ver con autodeterminación, secesión o independencia. La integridad territorial de la Nación Española es innegociable.
Si, a pesar de ello la coalición ganadora usa las instituciones autonómicas para hacer una declaración unilateral de independencia, el Gobierno, que es muy hábil para favorecer a sus amigos y recibir sobresueldos, debe saber qué hacer. Pero, sí diré que tiene que hacer mas cosas y solo anotaré las dos primeras: Suspender el régimen autonómico de Cataluña y detener y procesar a los declarantes haciendo las modificaciones y decretos necesarios para garantizar el orden social y constitucional en la REGIÓN.
¿El resto? Ya las iremos apuntando si las circunstancias lo requieren y el Gobierno no está a la altura de los acontecimientos.









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