lunes, 30 de octubre de 2017

Fascismos, nacionalismos y el estrabismo del quincemerismo




Es obvio que los nacionalismos catalanes, tanto el liderado por el nuevo Nicola Di Bari, como ese que dicen que es de izquierdas y el que tiene como caudillo, no sé si al cantante Demis Roussos o una copia mal hecha de aquel glorioso músico griego, pues hace tiempo que dejaron la esfera de los nacionalismos moderados para entrar en el campo del fascismo puro y duro.

Sí ahora por ahí dicen que todo lo que sea estar en contra de la independencia de Cataluña es fascista. Bueno,  risa me dan a mí los fascistas entonces,  porque,  vamos: que si fascismo es estar en contra de que tu país se valla a la mierda, el que quiere separar su región del resto del país porque cree que todos sus compatriotas son unos mantas, pues yo no sé que será. Un nazi, porque cualquier otro calificativo se quedaría corto.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Catalunya y el niño malcriado



El independentismo catalán mantiene la actitud propia del heredero egoísta y malcriado que pretende quedarse con toda la herencia y echar de casa a sus hermanos.
Pero las cuestiones de Estado no obedecen a caprichos temporales de uno o varios sectores de la población sino que deben estar basados en el bien común y en el interés general de los pueblos y personas que forman dicho Estado. Es decir, la totalidad de los herederos que forman esta gran familia que es España.

sábado, 4 de abril de 2015

El día que Franco salió de su tumba.

Actualización de una vieja entrada, publicada poco antes de las elecciones del 20N de 2011, que en una de las remodelaciones de este blogg, quedó perdida por esos inescrutables senderos de la red. Inicialmente se llamaba,

Zapatero y el misterio de la resurrección.





Dicen las malas lenguas que cuando Pepe Luis buscaba entre sus cuitas una forma más de cometer sacrilegio contra las sagradas normas de la Iglesia, escuchó una voz que le hablaba desde los entretechos del palacio de la Moncloa que le decía:
_”Pepe Luis, Pepe Luis, ¿Por qué me persigues, hijo mío?
Era una voz aguda, temblorosa, como la de un anciano de ochenta años, afeminado y a punto de entrar en coma o de dar a luz.
Pepe Luis, más conocido entre les gentes de a pie como “el fraude bobo”. No daba crédito a sus oídos. ¿Qué era aquello? ¿Alguien de ultratumba se dirigía a él para castigarle por sus fechoríaso era por su traición a los valores de la izquierda y a sus votantes?
Echó a correr por los largos y anchos pasillos del vetusto palacio, más  chuchurrado que temblón y más asustado que una gallina al lado de una olla de pepitoria. Estaba tembloroso, jadeante y palpitante. Tuvo un impulso de llamar a la seguridad pero  pensó en sus hijas y desistió al pensar que  no era políticamente correcto que se pensara que veía visiones.  “No, señor, -pensó- se podía  saber que estoy loco y encontrarían una explicación genética a lo de las niñas, no, no”.  Así que se acerco a una de las balconadas y respiró profundamente el contaminado aire de la capital del reino.

miércoles, 6 de octubre de 2010

NACIONALISMOS Y FASCISMOS





En la actualidad existe un amplio repertorio de nacionalismos que van desde los más disparatados, radicales y derechistas tipo Liga Norte italiana o movimiento naz-bol ruso, hasta los burgueses y moderados como el nacionalismo canario o catalán. Pero todos ellos tienen un factor común: la primacía y el enaltecimiento de lo propio en detrimento de lo extraño. El nacionalismo no acomete la transformación de la sociedad con el fin de alcanzar el bien común sino que éste es el establecer una nación diferenciada y a veces aislada del resto, estableciendo la supremacía del propio estado y los valores patrios.